Seguramente tiene
alguno de ustedes la experiencia de haber estado pescando, por ejemplo, cerca
del litoral en busca de especies de pesca chica, de esas preciadas presas que
divierten tanto con su feroz lucha y dan acción constante e intensa.
Normalmente se capturan con señuelos tipo crank baits (pececillos artificiales
en su más amplia acepción) de todos tipos, de superficie, fondo, medio fondo y
gran fondo; siempre eficaces aliados para tentar y hacer picar a esos peces. O
también pueden haberse encontrado en un mar que hierve en un cardume de atunes
que saltan por doquier al alimentarse y las picadas se suceden incesantes en
cuanto damos alcance al cardumen. Pero dos problemas fundamentales se nos
atraviesan una y otra vez haciendo la pesca innecesariamente complicada, por una
parte tenemos que los anzuelos triples que se presentan por pares o inclusive en
tercia en el cuerpo del señuelo se ensartan por todos lados del pez, haciendo
difícil retirarlos tanto de nuestra presa como del salábre o red usada para su
cobro, y de paso dificultando sensiblemente su liberación (si así se desea
proceder), dejándolos con frecuencia demasiado dañados para poder sobrevivir o
con desgarres en su piel, ojos perdidos y otras múltiples lesiones, quitándonos
adicionalmente mucho tiempo en la operación necesaria para recuperar nuestro señuelo
y poder continuar con la pesca; por otro lado, tenemos que no pocas veces el pez
escapa por haber desdoblado el anzuelo del que prendido estaba. Estos dos
problemas cuando la acción esta que arde, son un verdadero dolor de cabeza para
el pescador y bien pueden evitarse.
A manera de muestra,
voy a enunciar algunos de los muchos problemas que los anzuelos triples
presentes en los señuelos acarrean:
Hacen imposible la
liberación de toda presa que haya tragado el señuelo a más de la mitad,
dificultan mucho el sacar los anzuelos, lesionan demasiado a las presas, son débiles
y suelen desdoblarse, al penetrar dos o más anzuelos provocan que el señuelo
haga palanca y pueda soltarse así el pez (muy lastimado por cierto), se
entierran en todo provocando un verdadero desaguisado con la red, son peligrosos
y no pocas veces terminan enterrados en el pescador ante una sacudida del pez,
las puntas del anzuelo se ruedan con facilidad y son demasiado débiles para
penetrar quijadas duras, al sacarlos de la caja de pesca se agarran de otros señuelos
y quita tiempo destrabarlos, su manipulación es más difícil y normalmente nos
pinchamos varias veces, es muy sencillo que en el agua ante cualquier salto se
traben los anzuelos con la línea y el señuelo ya no trabaje, con frecuencia se
atoran con la malla de la red al tratar de sacar al pez y este hace palanca con
el señuelo y se escapa etc, etc, etc
la lista de peros sigue y sigue y cabe
preguntarnos ¿a cambio de que beneficios?
Se suele pensar que
entre más puntas penetrantes y más anzuelos hay más posibilidades de que el
pez quede ensartado, pero no es esto necesariamente así, ya que como lo he
dicho, cuando múltiples anzuelos se clavan, su interacción provoca que ninguna
punta se hunda a fondo y esto crea un débil agarre, además de crear palanca
para que todos los anzuelos se suelten y a ello debemos adicionar la debilidad
misma de los anzuelos, por lo que eso del mayor agarre de los anzuelos triples
es más bien un mito, por ello los anzuelos de 4 y 5 puntas de antaño han caído
en desuso, y los señuelos aquellos con 4 y 5 anzuelos múltiples en su cuerpo
ya no se usan más. Vale más un anzuelo sencillo, fuerte y bien agarrado que un
montón de anzuelos débiles y mal sujetos. Además, la parte más antinatural y
que delata el engaño de nuestra presentación son precisamente los anzuelos.
Sustituíamos entonces
el uso de los anzuelos triples por sencillos, pero ¿cuantos?, ¿de cuales?, ¿de
que tamaño?, ¿en donde?, ¿como? y ¿que beneficios tiene? Son algunas de las
preguntas esenciales a las que daremos respuesta.
¿Cuantos?
Lo correcto será quitar todos los anzuelos triples y dejar única y
exclusivamente un anzuelo sencillo en la anilla posterior del señuelo. Sin
embargo, si el señuelo es de gran talla, podemos colocar un anzuelo igual al
que se colocará atrás en la anilla del abdomen para cubrir los ataques que el
señuelo sufra en su parte central.
¿De
cuales? Lo mejor será un anzuelo tipo O´Shagunessy
para señuelos grandes o un anzuelo para carnada viva normal de pata corta para
señuelos pequeños, tenemos que buscar que el anzuelo que coloquemos sea muy
resistente y que no tenga curvatura hacia ningún lado, ya que los anzuelos con
curvatura generan que el señuelo gire sobre su eje y no nade correctamente.
También es importante que el anzuelo no tenga la punta ganchuda o con curvatura
hacia adentro, deberá ser de punta recta tipo crystal o semejante para
asegurarnos una penetración sencilla ante la picada y hay que evitar modelos
demasiado largos de pata, lo ideal será que sean forjados o cuando menos de un
diámetro suficiente, bastante más grueso que el de los anzuelos triples que
sustituimos. No usaremos ningún anzuelo con la anilla curvada hacia adentro o
hacia afuera ni tampoco anzuelos que presenten muertes en la pata del mismo para
sujetar carnadas.