EL SURFCASTING
Bienvenido al mundo del surfcasting, una rama de la
pesca con caña que atrae a millones de entusiastas de todo el mundo, que
lanzan desde playas, escarpadas, riberas pedregosas, lomas y estuarios.
Los peces son aquí verdaderamente salvajes: libres de emigrar, sin
control humano, y su vida y hábitos de alimentación están fuertemente
influidos por las temporadas, el tiempo y los ciclos biológicos.
Para tener éxito el pescador de surfcasting debe ser
habilidoso y bien versado en la historia natural marina.
Lo principal de esta técnica de pesca es tratar de
enviar nuestro señuelo o cebo detrás de las olas, donde estas se
inician, ya que es aquí donde los peces buscan su alimento, normalmente
buscan el fondo donde las olas lo han movido y muchas especies se pasean
por las orillas en forma paralela buscando su alimento.
Dentro de los aspectos técnicos de la pesca
surfcasting, el paradigma es el lanzamiento, ya que si un pescador no
puede colocar el cebo mas allá de los 90 metros cuando sea necesario, se encuentra
en seria desventaja. Por Supuesto, hay veces que los peces están cerca, a
veces están literalmente debajo de nuestro pies, pro a la larga el que
tenga la opción de lanzar lejos disfruta de una mayor proporción de
capturas.
El Equipo
Para esta modalidad de pesca, se
precisa de un equipo especifico, consistente en
una caña de 3 a 5 metros, el largo de la caña es variable y
depende del tipo de presa que buscamos, la forma de la playa, el tipo de
fondo de la misma y sobre todo la comodidad del pescador. Particularmente
cuando hago pesca de playa tipo surfcasting utilizo una caña de 13' (3.90
metros) que es lo suficientemente larga para obtener buenos lances, esta
caña que uso es de fibra de carbono de 3 cuerpos y con una acción de punta de entre 100 y 250 gramos.

Además de la caña, necesitaremos un carrete, puede
ser tanto del tipo spinning como del tipo multiplicador (casting), con un ratio de
recuperación entre 4:1 y 5:1, siendo
recomendables los de mayor numero de rodamientos
a bolas por su mayor suavidad y resistencia al
desgaste, y prestando especial atención a que el
guiahilos sea también de rodamiento a bolas, debido al fuerte
trato que reciben estos carretes al estar expuestos constantemente al agua
salada.
La línea debe escogerse dependiendo de la presa que
intentamos capturar y del fondo de la playa donde vamos a pescar, por
ejemplo no es bueno colocarle a nuestro carrete una línea de 0.25 o 0.30 mm
si es que vamos a pescar en una playa donde hay mucha traba o enganche ya
que perderemos seguidamente nuestra armada, si el fondo es rocoso o de
piedra redonda es bueno utilizar una plomada anti-traba, en nuestra pagina
plomadas las pueden ver. Para el
caso de este tipo de fondo se puede pescar con líneas de 0.45 a 0.50 mm y
la armada hacerla de una línea un poco mas gruesa como de 0.60 o 0.65 mm.
Si bien una línea mas ligera permite hacer lances mas
largo, también hay que considerar que una mas delgada en mas de 90 metros
es mas fácil de que se rompa.
Una razón para que nuestra armada sea de una línea
mas gruesa es que va a soportar el fuerte tirón que se produce en el
lance, si queremos arrojar una plomada de 200 gramos o mas atada a una
armada de línea delgada corremos peligro de que al lanzar la línea de la
armada se romperá por el esfuerzo que hace al momento del lance.
El Lanzado
Para el lanzado, se utiliza también una técnica especifica, a fin de
conseguir la mayor distancia posible . Para ello,
una vez colocado el cebo en el anzuelo, se deja
una distancia de línea entre el plomo y la anilla
de punta de modo que el plomo quede
aproximadamente entre el portacarretes y la unión entre este tramo y el
tramo medio de la caña,
procediendo a continuación a apoyar el plomo en
la arena ,bajando la puntera casi hasta el nivel
del suelo, extendiendo la línea que se ha dejado
fuera de la caña, de modo que la puntera de la
caña mire en dirección opuesta a donde se
encuentra el mar. Tomaremos la caña con las dos
manos, la derecha justo por donde se encuentra el
soporte del carrete, manteniendo el hilo sujeto
con la punta del dedo índice de dicha mano, y la
izquierda cerca del tope de la caña, y nos
colocaremos de espaldas al mar. Una vez en esta posición, realizaremos el lance realizando un
giro de 180º pivotando sobre nuestra pierna
izquierda a la vez que elevamos la caña sobre
nuestra cabeza , realizando la liberación del
hilo cuando la punta de la caña se encuentre
aproximadamente a 45º sobre la superficie del
mar, e intentando mantenerla apuntando en dicha dirección para así facilitar la salida del hilo.
Una vez que el plomo ha tocado fondo, colocaremos
la caña en su soporte y daremos unas 2 o 3
vueltas de manivela al carrete para tensar el
hilo, y a esperar la picada. Si realizamos bien
la técnica, podemos alcanzar distancias de lance
superiores a los 150 m.
En esta técnica, prima la
ligereza de los aparejos y también, la del cebo,
por lo que se suelen usar cebos de poco tamaño,
especialmente gusanos, por lo que las capturas
suelen ser de talla mediana (no suelen ser de mas
de 3 o 4 Kg. de forma común, aunque a veces se
han conseguido capturas excepcionales).