Cuando poblaciones de animales no pueden ser observadas con facilidad o
estudiadas directamente para obtener sus parámetros poblacionales, se
recurre con frecuencia al método de captura, marcaje y recaptura.
Generalmente se utiliza en estudios de pequeños mamíferos, reptiles,
anfibios, peces y la mayoría de los invertebrados, donde resulta
extraordinariamente difícil describir sus procesos internos por simple
observación.
El marcaje individual en
peces adultos se utilizó por primera vez en 1873 y desde entonces se ha
convertido en una herramienta estándar en las investigaciones pesqueras
y en agencias reguladoras para estudiar las poblaciones de peces que se
reproducen naturalmente.
Este procedimiento de
marcaje y recaptura es una metodología ampliamente utilizada en
estudios biológicos y ambientales para estimar parámetros
poblacionales de animales en su hábitat natural. Algunas de las
preguntas ecológicas que pueden ser respondidas por medio del marcaje y
recaptura son:
1. ¿Cuál es el tamaño de la población y los factores que afectan
abundancia?
2. ¿Cuáles son las tasas de mortalidad y/o de emigración?
3. ¿Cuáles son las tasas de nacimiento y/o inmigración?
4. ¿Cuáles son las tasas de captura por pescadores deportivos y/o por
pescadores comerciales?
5. ¿Qué distribución geográfica y uso del hábitat presenta? y
6. ¿Cómo son sus patrones individuales de comportamiento?
Asimismo, esta metodología
y sus resultados puede ser utilizada en la evaluación de los recursos
pesqueros y prácticas de manejo de las pesquerías.
De manera general, el método
de marcaje y recaptura se basa en la probabilidad potencial de recaptura
de aquellos individuos que fueron marcados previamente y liberados para
que pudieran mezclarse completamente con su población de origen. Al
realizar nuevos muestreos (usualmente más de dos) se registra el número
de peces recapturados ya marcados y aquellos que no tenían marcas.
Estos últimos son también marcados y todos nuevamente liberados.
Durante estos estudios se realizan múltiples muestreos, donde la
probabilidad de recaptura de los organismos previamente marcados
dependerá del tamaño de la población a la cual se está
reincorporando. La probabilidad de pescar el mismo pez será menor en la
medida que la población a la que se reincorpore sea más grande.
Una de las premisas
importantes en el uso de esta metodología es que las marcas, luego de
implantadas, no modifiquen el comportamiento de los individuos ni causen
mortalidades adicionales. Si ese fuera el caso, se debe cuantificar
previamente estas modificaciones. En aquellos casos donde ocurran
lesiones debido a la captura, o que sea necesario sacrificar individuos
y que por lo tanto no sean liberados, serán registrados como pérdidas
de captura. Al final del estudio se tiene el historial de recapturas y
los datos biológicos de cada uno de los animales manipulados.
Posteriormente, y por medio de un análisis estadístico, se procesan
los datos y las frecuencias de recapturas para obtener estimados de los
parámetros poblacionales deseados. Como existen diversos métodos estadísticos,
la complejidad de los diseños experimentales estarán adaptados a la
complejidad de los resultados que se deseen obtener y a su vez a las
condiciones que deben cumplirse para obtener resultados de validez.
Existe una gran variedad
de marcadores o tags, los cuales pueden variar de tamaño, forma y
diseño. Entre ellos podemos encontrar: tintes de colores, marcas genéticas,
marcas por mutilación o remoción de partes del organismo con cierto
patrón, marcas producidas con frío o calor, dardos y anclajes
intramusculares, grapas para aletas, marcas de metal y plástico con códigos
individuales y/o letras identificando al organismo. Con frecuencia,
dichos marcadores llevan la dirección postal y/o números telefónicos
para comunicarse y notificar su recuperación. Existen rastreadores en
forma de collares que utilizan técnicas de telemetría. La telemetría
tiene dos categorías, aquella que utiliza radiotransmisores
marcadores que emiten (ondas radiales) y las de ultrasonido
que emiten (ondas sonoras), que son detectadas por receptores
especiales. Los marcadores pueden poseer sensores de movimiento y otros,
incluso, pueden tener capacidad de localización remota por satélites.
Cuando la telemetría es por ultrasonido, se emiten pulsos de ondas
sonoras de alta frecuencia y de gran energía que pueden ser registrados
por un receptor localizado en la embarcación que sigue sus movimientos.
Sin embargo el sistema de marcadores más elaborado, es el utilizado
actualmente en estudios del Atún de aleta azul. A éstos les llaman
marcadores de archivo, ya que pueden registrar y archivar electrónicamente
datos como su temperatura corporal, cambios de profundidad, cambios de
temperatura externa, localización e intensidad de luz, por espacio de
hasta siete (7) años. La recuperación de este tipo de marca puede
llegar a tener recompensas considerables.
De manera general, las
marcas pueden encontrarse insertadas en la piel o en músculos, así
como sujetas por amarres en la región caudal, sea de peces o mamíferos
marinos. También pueden ser insertados en partes duras de algunos
organismos, como carapachos de tortugas y conchas de moluscos ej:
carrucho. Según el récord histórico, la mayoría de las marcas en
peces son fijadas en las mandíbulas, en la cubierta de las agallas o
cerca de las aletas pectorales y bajo la aleta dorsal.
Gran parte de la
Industria de la Pesca Deportiva y Recreativa Internacional, participa
voluntaria-mente en programas cooperativos de marcaje y recaptura, en
apoyo a políticas de conservación y programas de estudio para especies
de peces altamente migratorios. Los científicos que conducen estos
estudios cuentan con reportes voluntarios de pescadores deportivos y
comerciales de diversos países del Océano Atlántico, Golfo de México
y Mar Caribe. Estos programas son dirigidos entre otras
instituciones por la Asociación Internacional de Pesca Deportiva (I.G.F.A.
por sus siglas en inglés), y por diferentes clubes y asociaciones de
pesca recreativa locales.
En Puerto Rico todos los torneos de pesca, auspiciados por la Asociación
de Pesca Deportiva de Puerto Rico, participan en estos programas
internacionales de marcaje y liberación (Tag and Release Program), los
cuales con frecuencia incluyen las siguientes especies migratorias: Atún
de Aleta Azul (Thunnus thynnus), Aguja Azul (Makaira nigricans), Pez
Vela (Istiophorus platypterus), Aguja Blanca (Tetrapterus albidus) y
Pez Espada (Xiphias gladius). Durante estos torneos se ofrecen
puntuaciones adicionales a los competidores si los peces en vez de ser
abordados son marcados y liberados. Esto cumple con dos objetivos
fundamentales: conservar el recurso deportivo y facilitar estudios biológicos
y migratorios de las diferentes especies. Aquellos pescadores que
cooperan enviando marcas de peces recapturados son reconocidos con una
carta de agradecimiento, la cual contiene datos de su pez, de manera que
puedan conocer sus movimientos previos y dado el caso que sea
recapturado en otro sitio, también se proporciona esta información al
pescador que fijó dicha marca. Muchas veces estas actividades de
marcado forman parte de programas que ofrecen recompensas para
incentivar la devolución de las marcas. Generalmente, la información
colectada de los peces marcados incluye: fecha y localización de
captura, tamaño y tipo de pez, tipo y numeración de marca, así como
nombre del pescador con su dirección y teléfono. Otras informaciones
adicionales de utilidad son: hora de captura, condición del pez, su
sexo y contenido estomacal.