Le
puede acompañar un proceso de descomposición debido a la proliferación
de microorganismos cuya actividad genera gases y aumento de la acidez del medio. Las lombrices
se ven entonces obligadas a ingerir alimentos con una elevada acidez que
no alcanza a ser neutralizada por la limitada secreción de sus glándulas
calcíferas. Por consiguiente, el proceso de fermentación continúa en el
buche y en el ventrículo del animal agravando el estado inflamatorio. Los
principales síntomas son: abultamiento anormal de la zona clitelar, que
las lombrices se vuelvan rosadas o blancuzcas, que se queden en el fondo
de la cuna y disminuyan su actividad o mueran, la aparición de ciertos ácaros
acidificantes. Cuando pase esto es necesario controlar el pH de la cuna,
removerla con suavidad para favorecer la oxigenación y suministrar
abundante carbonato de calcio para regular las reacciones ácidas.
Para tener un buen criadero, es necesario tomar las siguientes normas de
prevención:
1.
Probar siempre el nuevo material, poniendo durante dos días
algunas lombrices y controlando su estado de salud.
2. Controlar
la temperatura y el agua.
3. Cuando
se incorporen harinas comerciales o alimentos más fuertes, echarlos con
precaución y en pequeñas cantidades.
Enemigos de las lombrices
El hombre se encuentra entre los principales enemigos de
la lombriz. En estado silvestre, las daña con el uso de antiparasitarios,
insecticidas y abonos químicos. En el criadero, los parásitos son un
indicador de un manejo incorrecto por parte del lumbricultor (por lo
general baja humedad y lechos demasiado ácidos).
Los escarabajos, moscas, ácaros rosa, gorgojos, bichos bolita, babosas,
compiten con las lombrices en el consumo del material alimenticio y
alteran las condiciones del medio. No existen medios físicos eficaces
para su control, salvo
evitando que se instalen las colonias de parásitos mediante un
buen manejo de las unidades de cría.
Cierto tipo de hormigas ingiere los azúcares de los alimentos destinados
a las lombrices. Si se las molesta un poco humedeciendo la compostera
terminan buscándose un sitio más tranquilo. También se puede disponer
sobre el lecho cáscaras de papa, naranjas o melón para atraerlas y luego
retirarlas.
Para eliminar los gorgojos se recomienda espolvorear la zona invadida con
azufre o utilizar a modo de lanzallamas el quemador normal de gas, tipo
"camping".
Entre los depredadores directos se encuentran las ratas,
ratones, serpientes, sapos, pájaros, topos, ciempiés, milpiés, y
algunos otros, que pueden causar serios daños en el criadero si no se
colocan defensas apropiadas.
Los pájaros encuentran a las lombrices con facilidad,
excavando la tierra con sus patas y pico, por lo que el lumbricultor deberá
cubrir el lecho con ramas o redes mediasombra.
De este modo se obtendrán dos beneficios: se protege al plantel del ataque de los pájaros y se evita la
excesiva evaporación manteniendo regulada la humedad.
Las hormigas rojas y los ratones se comen a las
lombrices, pero se los puede mantener alejados manteniendo una humedad del
80 % en los lechos de cría.
La planaria causa daños muy importantes en los criaderos
comerciales. Se trata de un pequeño gusano platelminto, de cuerpo plano,
de color oscuro con rayas a lo largo del cuerpo. Este parásito se adhiere
a la lombriz y mediante un
tubo absorbe sus líquidos corporales matándola.
Dado que las planarias se desarrollan y comienzan a
depredar a las lombrices cuando el pH del medio desciende a menos de 7.5
(Meléndez y otros), es recomendable evitar estiércoles viejos (con más
de 20 días de haber sido producidos).
Un
lumbricultor de Costa Rica, Alberto
González, quien ha sufrido ataques de planaria en su granja, recomienda
tener muy buen drenaje en los lechos y pasillos siendo preferibles los
riegos breves y frecuentes que intensos y distanciados en el tiempo. También
ha experimentado con éxito la colocación de
pedazos de plástico para atraer a las planarias que se juntan
debajo buscando refugio y
luego destruirlas con cal viva.
El
digestor doméstico
La lumbricultura familiar es un emprendimiento que puede realizarse tanto
en el interior (sótanos, galpones, invernáculos) como en balcones y al
aire libre, Una de las formas más sencillas es empleando cajones de
madera o de polietileno (en este caso hay que practicar varios orificios
en el fondo).
Cría en cajones
En primer lugar se colocan las lombrices en un extremo
del cajón colocando una pequeña capa de basura al costado. La basura que
se agrega diariamente no requiere acondicionamiento previo, si bien es
importante cubrir siempre los residuos con una capa de tierra o de
lumbricompuesto para evitar el ingreso de insectos y para incorporar
bacterias que aceleren la digestión. Hasta que las lombrices no se hayan
desplazado al sector de la basura no es conveniente cubrirlas con los
desechos para evitar perjudicarlas con el calor de la fermentación.
Una vez lleno el cajón, se comienza otro, tomando para
la siembra de lombrices algunos ejemplares del primer cajón.
Es importante que los cajones no estén expuestos a pleno sol ni a la
voracidad de los pájaros. La basura debe agregarse gradualmente junto al
núcleo inicial de lombrices, sin cubrirlas. Esto recién se puede hacer
cuando las lombrices estén aclimatadas y se puedan desplazar por una
buena parte del cajón.
Durante el proceso de cría los cajones deben regarse
regularmente pero no en demasía. Si
el cuidador debiera ausentarse por algún tiempo prolongado, se
puede asegurar el riego simplemente dejando hundida
en el humus una botella llena de agua y boca abajo.
Cuando la basura de los cajones se transforme en una masa
oscura, es tiempo de retirar las lombrices. Para ello se extiende sobre el
medio de cría una capa de 5 cm de estiércol o cualquier otro residuo que
sea del agrado de los animales(ver más
adelante sebos). Al cabo de unos días las lombrices suben a comer y
pueden ser retiradas. El humus puede conservarse en cajones, bolsa u otro
tipo de recipiente donde pueda mantener una humedad de 30- 40% y pueda
ingresar un poco de aire.
Las lombrices que se extraigan sirven para iniciar nuevos
cajones, o bien para pesca, alimento para animales, harina, etc.
Cría
en tolvas
Otra forma para criar lombrices californianas en un espacio reducido es
emplear un sistema de tolvas donde la basura se echa por la parte superior
del contenedor y el humus elaborado se saca por debajo. Este sistema
permite una producción continua de humus en un solo contenedor.
La
tolva más simple es un tambor metálico o plástico de 100 litros o más
de capacidad.
Modelo
1: Se le practica al tambor un agujero lateral de unos 30 cm de diámetro
para extraer el humus. El circulo recortado se utiliza para cubrir el
agujero. Para sujetar esta tapa se pueden usar pequeñas bisagras y un
pasador o simplemente atarla con alambre (una especialidad argentina).
Se
fijan cuatro patas de madera a la base del tambor. Si se desea, se puede
calcular la altura para que permita colocar cómodamente un balde para
extraer el humus.
Para
evitar que entren insectos y babosas, se coloca cada pata dentro de una
lata con aceite de motor. La parte superior del tambor se cierra con un
aro que sujeta una malla tejida (si es del tipo mediasombra mejor).
Este
tambor permite producir una pequeña cantidad de humus de lombriz,
suficiente para las plantas de interior y balcones.
Modelo 2: En cambio de hacer el agujero lateral se desfonda el tambor. Es
más rústico, pero también mas practico para extraer el humus elaborado.
En
ambos casos los cuidados son similares a los que deben prodigarse con
otros métodos. Se comienza depositando una cierta cantidad de basura en
el fondo del tambor (o sobre el piso si se opto por el segundo modelo) y
el sustrato con las lombrices se coloca al lado (pegado a la basura). Las
lombrices se irán introduciendo poco a poco en la basura, a medida que
esta este en condiciones de ser consumida. No olvidar de tapar los
residuos con un poco de tierra o humus y de regar con regularidad.
Además,
hay que tener en cuenta que, como las nuevas capas de basura se colocan
directamente sobre las lombrices, estas pueden ser sofocadas por el exceso
de calor producido por la fermentación. Para evitarlo, se debe colocar la
basura una semana sobre el lado izquierdo del contenedor y la siguiente en
el lado derecho. De este modo siempre habrá un sector más fresco donde
se puedan refugiar las lombrices.
La
extracción del humus se hace por el lateral o la parte inferior, según
el modelo. Siempre habrá algunas lombrices rezagadas, pero usando una
herramienta de jardinería que tiene forma de garra, se va raspando poco a
poco, dándole tiempo a que las lombrices se vayan apartando.
Se
debe considerar que cada 3-4 meses el número de lombrices se duplica.
Para evitar la superpoblación, hay que extraer algunas lombrices por la
parte superior del tambor e iniciar un nuevo núcleo.
Si la tolva es grande como la que presentamos en los gráficos,
parecida a un podio de
carrera fórmula uno, se puede colocar una cinta de riego por goteo o
aspersión. El diseño de este modelo de compostera es creación de dos
reconocidos lumbricultures: Oscar Gómez y Juan
Carlos Magnano.
Cría intensiva de lombrices rojas en zonas templadas
La Lumbricultura intensiva se realiza en una
estratificación de material orgánico, generalmente estiércol procedente
de caballerizas, tambos o mataderos, llamada cuna,
litera o lecho sobre la cual se incorporan las lombrices. Las cunas se
instalan al aire libre, aunque en zonas muy frías es conveniente utilizar
invernáculos.
El terreno
Cuando se crían lombrices californianas a la intemperie
es muy importante ubicarlas
en un lugar sombreado ya que la temperatura al sol es mucho más alta que
los registro ambientales. Los árboles de hojas caducas son los más
apropiados para este fin porque sus hojas protegen a las cunas de la
radiación solar durante la estación estival y se caen durante el
invierno cuando se necesita calor. Quedan descartados los árboles
resinosos (pinos) y aquellos que contengan tanino (nogales, castaños) ya
que sus hojas resultan tóxicas para los gusanos.
En el caso de instalar las cunas bajo la copa de árboles
frutales, deben evitarse los tratamientos con insecticidas ya que los
mismos o las hojas tratadas que caen sobre los lechos, perjudicarían a
los planteles.
Las cortinas de árboles son muy
importantes, no sólo por brindar amparo de los vientos fuertes,
sino también para combatir el frío, ya que aumentan en 2º ó 3º C la
temperatura dentro del predio. Las cunas se deben colocar en el sentido de
los vientos dominantes.
El terreno debe poseer una ligera pendiente para que el
agua de lluvia se escurra con facilidad. Si el agua se amontona un poco no
importa, pero hay que desechar terrenos que se inunden más de 20 cm
aunque esto ocurra ocasionalmente.
Las raíces de los árboles empleados para brindar sombra
a las cunas tienden a introducirse en ellas buscando agua y nutrientes.
Esto es un verdadero trastorno porque disminuye la humedad en las cunas y
disminuye la calidad del humus. Una solución transitoria es la colocación
de una tira de polietileno de alta densidad en el fondo de la cuna, pero
con el tiempo se perfora y las raíces encuentran su camino.
En Vita-Fértil, el polietileno estaba descartado porque
se empleaba una pala mecánica para extraer el humus. El problema se hacía
más complejo debido a que la pala, al extraer el producto, también
excavaba la tierra. Este inconveniente se solucionó satisfactoriamente
construyendo un contrapiso de hormigón en la base de cada cuna.
El drenaje quedó garantizado porque la cuna es un armazón de placas metálicas
atornilladas que apoyan en el
contrapiso, lo que facilita la evacuación del agua remanente.