Para el caso de la pesca en
caños de ríos necesariamente se deberá de estudiar muy bien los hábitos y
costumbres alimenticias de las especies que las habitan y también de aquellos
que las visitan para alimentarse; ya que como es bien sabido, los peces de agua
dulce son un tanto más delicados en lo que comen y su alimentación va de acuerdo
a la época del año. Se deberá de conocer las épocas cuando se alimentan de
insectos, palomillas, grillos, gusanos; cuando se alimentan de frutos o flores y
cuando no pican con otra cosa que no sea lo que están comiendo en ese tiempo.
Como ejemplo de lo anterior,
citaré a la machaca (Brycon Guatemalensis). La que en Costa Rica durante por
lo menos en tres épocas diferentes del año se alimentará en dos de ellas,
únicamente flores de los árboles Jobo y Sota Caballo y la tercer época,
únicamente de los insectos llamados Chapulines o lo que es lo mismo, no picará
con ningún señuelo o engañador que se le presente.
Casting
en caños de ríos
En los caños de ríos será
menester del pescador buscar a sus victimas en las mayoría de la ocasiones muy
cerca de troncos o ramas de árboles hundidas, ya que por naturales los peces
buscarán siempre protección en las sombras de ellas o lo que es los mismo, en
las partes más oscuras del lugar donde habitan.

En este caso el pescador tendrá
dos opciones, la primera de ellas castear a la orilla contraria de donde se
encuentra y podrá hacerlo independientemente tanto agua abajo como aguas arriba
ya que como repito, las corrientes de agua serán muy lentas y dependiendo de la
crecida, durante ciertos días, se tornarán casi inmóviles.
Para cartear en estos sitios,
definitivamente me veré en la obligación de volver a recomendar los señuelos Fat
Rap y Count Down, ya que son igualmente funcionales que en los esteros y
prácticamente con las mismas técnicas descritas con anterioridad.
La segunda opción será el
buscar una saliente de tierra, donde tanto aguas arriba o aguas abajo se haya
visualizado o encontrado estructuras sumergidas o sombras, tal y como se mostró
en el dibujo anterior.
Una vez posicionado el pescador
en la saliente escogida, deberá de castear cuidadosamente hacia su propia orilla
(hacia arriba o abajo), de manera que evite que su señuelo se enganche en la
vegetación presente; en este caso y por lo general, los peces estarán en las
pequeñas ensenadas que se forman antes o después de la saliente descrita, tal y
como se muestra el siguiente dibujo.
Río:
Para efectos de pesca, lo podríamos definir como aquella porción acuosa de
larga extensión, ancha y con tramos con fuertes corrientes que es considerada
como la vena principal que riega montañas y valles. Por otro lado, se podría
dar el caso de que posean pozas profundas y grandes.

Existen ríos que perfectamente
serán total o parcialmente navegables y por ende en ellos se podrá practicar el
troleo lento; sin embargo, para el autor, la técnica aplicar por excelencia,
desde el punto de vista comodidad, economía y emoción, en ríos, sea cual sea su
tamaño, será el casting.
Para lo anterior, hasta el
pescador más experimentado deberá de conocer muy bien el río donde pescará, y
como dado principal, deberá de saber a ciencia cierta si existe algún poblado
cerca de donde se ubicará, ya que lo anterior afectará desde todo punto de vista
la pesca programada. Se preguntarán como es que afecta, pues la respuesta es
muy sencilla, si lo anterior esta sucediendo, la contaminación de las aguas por
lo desechos sólidos y líquidos provenientes del poblado hará que las especies
emigren para otras partes más limpias del río o que en su defecto los peces
estén contaminados, lo que será peligroso para el ser humano, en el caso que de
decida consumir alguna de las piezas capturadas.
Como dato importante, hay que decir que la mayor probabilidad de
capturas en ríos se dará cuando los éstos estén limpios, con aguas verdes o
celestes. Lo anterior no enmarca la pesca en ríos únicamente en el verano, ya
que existen ríos en los que aunque muy cerca de la costa o aguas abajo este
lloviendo, en las montañas donde nacen no llueva, lo que provoca que en las
montañas las aguas este aptas para practicar la pesca o que estás aguas limpias,
vayan limpiando, valga la redundancia, las aguas inferiores de los ríos.
En los ríos existen una gran
cantidad de sitios estratégicos donde los peces medran a la espera de algún
pecesillo pasto que pase cerca o en su defecto a la espera de algún camarón,
langostino, gusano o cualquier otro animal que le sirva de alimento y como es de
esperar, será en esos sitios donde deberemos de castear nuestros señuelos.
Por lo general, los peces
estarán en o muy cerca de las corrientes, choques de corrientes o sitios con
gran turbulencia, ya que serán ellas las que traerán arrastrados a sus presas y
además estás les brindarán camuflaje.

Otro de los sitios, donde en
definitiva deberemos de castear constantemente en será en aquellos donde se
evidencie un remolino fuerte.
