EL
DIFÍCIL ARTE DE LA PESCA
DEL
PEZ BOBO
(Joturus
Pichardi)
Escrito
por: José Manuel López Pinto
Dedico
este
escrito
a
mi
hijo
José Gabriel, espero
que
en
un
futuro cercano te llene
de satisfacciones
en
la
pesca
de
este
difícil especimen.

(haz click
para agrandar)
INTRODUCCIÓN
El pez Bobo es la última
frontera de pesca, la búsqueda del gran reto, dificultad de captura, paciencia franciscana y otros atributos cuyos límites radican en lo
grandioso, todo se concentra en la pesca de éste difícil y hermoso ser
acuático.
Hace
algunos años como novato realice mis primeros lanzamientos en las
cristalinas y puras aguas del Río Sarapiquí
buscando capturar al pez que sin lugar de dudas es el más difícil
de pescar de todos los peces que existen en Costa Rica ; creo firmemente
desde ese momento que esta especie es una de las más difíciles de
capturar en el mundo entero; los éxitos eran tan escasos que me propuse
conseguir mayor la mejor información disponible
para mejorar mi desempeño en la pesca, la información disponible
era verbal y definitivamente por la cantidad de criterios diferentes entre
pescadores contenía ambigüedades y profundas lagunas.
Es
satisfactorio el poder presentar un libro que se especializa en la pesca
del Bobo ; así llevados por los senderos del conocimiento confluirán
una a una las variables en
cuya sumatoria se obtiene el éxito.
Se
utilizó en el presente trabajo una base de datos de carácter científico,
además se incorporan aspectos de técnica utilizando solo artificiales
para la pesca.
El
engañar un pez Bobo para que pique es
parte del arte de la pesca deportiva, la precisión y la paciencia serán
necesarias y formarán parte de todos nosotros.
La
Pesca es: conocimiento, talento, precisión, destreza, movimiento
aplicado. Su finalidad es por tanto, la consecución de la furtiva presa
que nada apacible en las turbulentas aguas del cristalino río, confiemos
en que se dignará a darnos una justa pelea.
CAPÍTULO
I
CONOCIENDO
AL PEZ BOBO
NOMENCLATURA
La
identificación científica es de vital importancia para el reconocimiento
posterior de los peces, por esta razón se debe tener una clasificación
específica; adentrándonos en materia, el pez Bobo fue descubierto y
clasificado por un científico estudioso de los peces de apellido Poey en
el año de 1860, entonces se determinó que éste pertenece a una gran
familia de peces conocida como mugílidos (lisas) en la que se encuentran diez géneros y unas 100 especies en
el mundo las cuales tienen la característica de ser en su mayoría de
peces de agua salada.
El
nombre común Bobo se deriva
de la confianza del pez ante la presencia humana; de su poco interés en
anzuelos o señuelos y de la facilidad que siempre han presentado para ser
atrapados con malas artes de pesca en los ríos como son: redes,
arbaletas, venenos y explosivos.
FISIOLOGÍA Y MORFOLOGÍA
Los
peces Bobo poseen algunas características que los distinguen de otros
animales:
-
Son estrictamente acuáticos toda la vida.
-
Extraen el oxígeno disuelto en el agua mediante las branquias que
están dispuestas a cada lado de su cabeza.
-
Su locomoción se realiza mediante aletas que le permiten además
mantenerse en equilibrio.
-
Una vejiga natatoria es utilizada para regular la profundidad a la
que los peces desean estar.
-
Tienen escamas que les protegen.
-
No poseen párpados en los ojos.
-
Tienen un corazón con dos cavidades.
-
Su cerebro es considerado el más primitivo de todos los
vertebrados.
-
Su esqueleto está formado por huesos.
-
Su temperatura corporal es regulada por la temperatura ambiente
(animales poikilotermos).
Es
un pez hidrodinámico, especializado en nado eficiente en las corrientes
ya que la densidad de su cuerpo se acerca mucho a la densidad del agua, teóricamente
tiene un cuerpo que le permite nadar casi con perfección, su morfología
corresponde a la forma ovoide, casi un fusiforme ideal (el atún posee
esta característica) en otras palabras la mitad del derecha e izquierda
del cuerpo se corresponden como si fuesen imágenes especulares una de la
otra, se conoce esta característica como simetría bilateral, el Bobo se
destaca por tener dos aletas dorsales en el lomo cuyo color es el gris oscuro, las aletas
pectorales son transparentes y son de tipo semicircular terminadas en un
borde puntiagudo, además dos aletas pélvicas y una aleta anal también
rebordeadas en color negro, una aleta caudal tiene forma de cola recortada
suficientemente ancha para permitirle permanecer largas horas en los rápidos
de los ríos, así como utilizarla en el inicio y mantenimiento de una
carrera violenta cuando trata de escapar de sus enemigos naturales.
Los
costados presentan variaciones entre gris plata oscuro y
gris claro; el abdomen es blanco amarillento, las
escamas están
bordeadas de color negro y su cuerpo está recubierto de mucus (sustancia
en estado coloidal que es producida por el sistema inmunológico del pez y
que le sirve como protección contra las enfermedades y le provee menor
fricción contra agua); este líquido mucoso resulta de la secreción de
las células mucosas del pez; otra
característica de los peces es su capacidad adaptar su color al medio en
que viven (mimetismo) por lo que se pueden encontrar especímenes claros y
oscuros que pertenecen a la misma especie, aunque difieran
considerablemente de color, la semejanza del color entre el pez y su medio
ambiente se da por la imitación de las sombras y colores del lugar que
habita, el bobo utiliza características crípticas para ocultar su posición
y puede completar el papel desempeñado por el enmascaramiento según el
color. El color es producido por las células pigmentarias de la piel
presentando brillantez en la superficie ventral del cuerpo, oscuridad en
la parte dorsal y un cambio gradual de intensidad hacia sus lados.
Su
tamaño promedio se puede establecer en los 65 centímetros y su peso
queda comprendido en un rango de 3 a 6 kilos; sin embargo existen especímenes
que superan la talla y peso anteriormente mencionados, sobre todo
considerando el hecho de que lo peces nunca dejan de crecer mientras se
mantengan vivos; siendo reguladores del crecimiento la disponibilidad de
alimentos y los factores genéticos de la especie. Se tienen reportes de
peces capturados mediante redes de peces que superan las 15 libras de
peso.
Presenta
una nariz pronunciada hacia arriba, terminada en punta callosa y tiene una
boca muy pequeña en posición inferior a su cabeza, esta boca mide
alrededor de los 3 centímetros de diámetro, considerándose muy pequeña
en proporción a su cabeza, en esta boca cientos de minúsculas
protuberancias forman una lija que utilizan para raspar las algas de las
piedras, los ojos son pequeños en proporción a la cabeza y están
ubicados lateralmente a cada lado de ésta, poseen una pupila de color
negra y el borde de esta tiene tonalidades amarillas. Los orificio nasales se encuentran delante de los ojos a una
distancia en el pez adulto de aproximadamente 1 cm.
De
acuerdo con una medición realizada a especímenes machos adultos de 8
libras de peso se obtuvieron en promedio los siguientes datos:
Todas
estas variables y sus tipos contribuyen a regular el proceso de la
alimentación de los peces y aún hoy en día sobre éstas variables los
científicos del mundo siguen realizando experimentos en el campo y en
laboratorio, que permitan cada vez tener respuestas a muchas interrogantes
que se dan sobre este tema.
El
pez Bobo no puede considerarse totalmente herbívoro pues su dieta
contempla además de una dieta de materia vegetal un amplio rango de
alimentos que no corresponden al Reino Plantae.
La
base de su alimentación son las algas que se forman en las piedras,
las que raspa con sus minúsculas protuberancias, e ingiere grandes
cantidades de alimento, son su manjar preferido, y prueba de su gusto por
éstas son las grandes raspaduras que se pueden observar marcadas en las
colonias de algas que crecen abundantemente en las rocas de las orillas.
Cuando
se presentan períodos de gran turbidez en el río las algas casi
desaparecen de las piedras entonces es común encontrar en sus estómagos
hojas de los árboles y pastura adyacente a la cuenca.
Una
particularidad es el olor que tiene el pez, el cual tiene gran similitud
con las algas que ingiere.
Teóricamente
su alimentación contemplaría además: flores, frutos, hojas, insectos en
etapas larvales y acuáticas, insectos terrestres , camarones,
langostinos, pequeños alevines de otras especies dulceacuícolas y huevos
de peces.
COSTUMBRES
Y REPRODUCCIÓN
Dentro
de sus costumbres este ser acuático se observa como fija su posición en
la corriente del río al igual que otras especies ictioformes (como
ejemplo la trucha), utilizando como punto de referencia una roca u obstáculo
en la corriente y se desplaza lateralmente cuando
detecta el alimento
que pasa.
También
se les ve realizar desplazamientos aguas arriba o aguas abajo efectuando
persecuciones cortas entre miembros del cardumen, lo que indica
territorialidad, atribuida a los especímenes de mayor tamaño y a la
defensa del mejor sector de alimentación, además en el período de celo
los peces tienen como característica el ser mas agresivos.
Cuando
se encuentran en período de celo; se podría inferir que en este período
del año no atacarían un señuelo para alimentarse, sino más bien,
porque los peces se sentirían irritables con el artificial que invade su
territorio.
Son
grandes nadadores y cuando se ven amenazados por nutrias u otros
predadores son capaces de realizar saltos violentos y escapar de sus
enemigos; en cuencas con rápidos muy fuertes y con gradiente pronunciada
se les ve subir en el río sin mucha dificultad.
Por
otra parte la experiencia dicta que el pez puede encontrarse en aguas tan
bajas que apenas cubren su cuerpo o en aguas tan turbulentas que son
inaccesibles para el hombre.
No
es raro verles nadando apaciblemente en las colas de los rápidos sin que
les perturbe mucho la cercana presencia humana, sin embargo el pez será
de difícil consecución en estos casos.
El
pez "Bobo" es un animal de costumbres gregarias y nada en cardúmenes
de cantidad variable de individuos aunque no es raro observar grandes
especímenes solitarios en aguas de poca corriente.
En
los períodos de baja luminiscencia se alimentan de las algas muy cerca de
las orillas y no se descarta que se alimenten
de noche.
Su
reproducción se realiza en los últimos meses del año y desde el mes de
enero, las hembras de la especie comienzan a llenar sus ovarios con miles
de minúsculos huevecillos (mucho
menores a la cabeza de un alfiler, como comparación; 1 mm de diámetro)
que habrán de ser depositados aguas abajo e en estuarios costeros, los
huevos serán fertilizados por el semen de los machos
presumiblemente en un apareamiento en grupo, naciendo de esta acción
millones de " Bobitos" (el alevín no será mayor a 2 mm) estos
minúsculos alevines pasan a formar parte del gran mundo de pequeños
microorganismos o zooplancton que le sirven de pasto a especies mayores,
serán devorados incansablemente por muchos predadores e inclusive
por su propios progenitores; en ocasiones la mortandad de estos
peces sobrepasa rangos del 90% de los pequeños nacidos, además la polución
de las aguas diezma muchas de las pequeñas crías en vías de
crecimiento; de este modo se explica que no los tengamos por millares en
nuestras cuencas.
Como
observación regresan los padres al inicio del año a los rápidos de los
ríos.
Aún
a la fecha no se tiene un registro de cual es el tamaño mínimo en la que
las crías suben; sin embargo en ocasiones se han capturado pequeños
ejemplares de alrededor de los 15 centímetros.
HABITAT NATURAL
Las
características propias del hábitat del pez serán indicativos para el
buen desarrollo de estrategias de captura que permitan pescar a los peces
que nadan libres y soberanos en las aguas.
Al
analizar el medio donde se desarrolla el pez Bobo
muchas de las interrogantes de su pesca pueden ser total o en parte
resueltas y con ello mejorar la probabilidad de pesca de la especie.
Su
hábitat, se localiza en los cursos de agua dulce, en donde, el pez, nace,
crece, se reproduce, muere y si pudiésemos llevar filosóficamente el
pensamiento de un pez, éste sería inmensamente feliz en este su hogar.
La
cuenca de un río a lo largo de su ribera tiene gran cantidad de vegetación
y árboles que proveen sombra, alimentos y dentro de su cauce, rocas,
troncos, cavidades, que permiten el refugio y bienestar del pez.
En
los ríos las corrientes de agua se producen naturalmente por la escorrentía
de las aguas desde las altas montañas y al declive que el terreno
presenta, concentrándose éstas en
un cauce y a lo largo de un trayecto de kilómetros, dependiendo las
longitud de la cuenca su formación geológica particular, estas aguas
llegan hasta la desembocadura en donde son vertidas en el mar;
considerando este hecho además las aguas lavan los terrenos adyacentes a
la cuenca lo que provoca que muchos elementos viajen en suspensión por el
río incluyendo la alimentación
del pez.
Comúnmente
el Bobo se localiza en las corrientes de fondo rocoso, cuyo caudal
variable se mide entre los 5
metros/segundo hasta los 75 metros/segundo; (esto en otras palabras
permite que el pez se localice de medianos hasta caudalosos ríos) siendo
común verles desplazarse en donde la corriente adquiere velocidad, sin
embargo los especímenes más deportivos se capturarán generalmente en
las turbulentas aguas.
Además
el pez Bobo no desprecia los tranquilos remansos y los grandes fondos de
los ríos donde se observa en cantidades razonables.
Como
un buen lugar de residencia el agua en el río debe cumplir con
requerimientos mínimos que le permitan como organismo viviente un medio
apto para la vida, como ejemplo se pueden citar algunas de ellos: la
dilución del oxígeno en el agua que le permitirá al pez realizar el
proceso básico de respiración, dispersión de la luz factor determinante
de la visión y un regulador de los procesos internos del pez, temperatura
del agua, niveles adecuados de alimentos, acidez o alcalinidad, turbidez o
claridad entre otros.
Así
mismo deben complementarse con balances naturales del medio ambiente que
le permitan al pez sobrevivir ante condiciones adversas, como serán la
capacidad de disolución del agua de sustancias tóxicas, desconcentración
de organismos infecciosos productores de enfermedades (virus, bacterias y
hongos) y la posibilidad de escape de sus enemigos naturales (nutrias, águilas
pescadoras, el hombre) y de las crecidas de los ríos, mediante refugios
que le proporciona el hábitat.
Mucho
queda por descubrir en cuanto a cuales son las condiciones del agua más
propicias para la pesca del pez Bobo, pero deben de ser consideradas las
características propias de cada de río, éstos nos presentarán
condiciones variables de turbidez y caudal.
Si
las condiciones del agua permiten una transparencia casi total y un caudal
bajo de la cuenca las probabilidades de captura disminuyen sensiblemente.
Considerando el hecho de que la producción de algas en las piedras del río
encuentran su mejor momento y le proveen al pez gran cantidad de alimento;
los peces detectan claramente
El
artificial y su retracción natural se observa con mayor frecuencia; en
otras palabras el pez no captura el señuelo porque no cumple con los
requisitos necesarios para despertar un verdadero interés.
Las
aguas semiturbias con caudales variables en la cuenca, son las
que la experiencia ha demostrado que permiten mayores logros en la
pesca del pez, por considerarse el hecho de que el pez puede detectar su
presa, pero su capacidad de reconocer el engaño se ve sensiblemente
disminuida por esa semiturbidez.
Las
cantidades de algas no son suficientes para una adecuada alimentación,
esto los mantiene hambrientos y con mayor grado de agresividad.
Podremos
encontrar los ríos totalmente turbios, los cuales prácticamente vuelven
inoperantes el uso de los señuelos por la cantidad de sedimento y
material que arrastra la corriente y no son condiciones adecuadas para la
pesca, porque el pez difícilmente podrá detectar el artificial; valga la
aclaración que en estas condiciones algunas veces se han capturado
ejemplares de la especie, pero esta es una excepción y no la regla.
El Bobo por ser una
especie tropical requiere de temperaturas que oscilen entre los 22 y los
25 grados centígrados para su bienestar; debido a tener regulación de temperatura de tipo
"poikilotermo" (organismo cuya temperatura se adapta al medio en
que vive) se ve en la necesidad de buscar la puntos del río en donde la
ésta sea de su mayor agrado; en parte esto puede ser indicativo de la
hora de mayor actividad alimentaria del pez, (pudiendo medirse la
temperatura del agua en días en que la pesca es realmente buena, podría
encontrarse un factor determinante de su pesca).
ZOOGEOGRAFÍA DE LA ESPECIE
A
través de estudios de muestreo sistemáticos se ha establecido una zona
geográfica a nivel de América y el Caribe en donde se puede encontrar la
especie, específicamente en la vertiente
atlántica: desde México, hasta Panamá y excepcionalmente en los ríos
de la Isla de Cuba en donde son muy raros.
En
el área del Pacífico no se les encuentra lamentablemente para los
amantes de esta bella pesca.
En
Costa Rica se tiene documentada su existencia en los ríos de la Zona Atlántica
y Zona Norte.
El
pez Bobo se puede localizar en Costa Rica en los ríos y afluentes de la
zonas norte y atlántica que
se mencionan a continuación (basta ver un mapa para localizarlos), sin
ser excluyentes otros cursos de agua de las zonas norte y atlántica:
1.
Río Sardinal, 2. Río
Peje, 3. Río Sarapiquí, 4.
Río Tres, Amigos, 5. Río
Peñas Blancas, 6. Río San
Lorenzo, 7. Río San Carlos,
8. Río Corinto, 9. Río
Blanco, 10. Río Toro Amarillo, 12. Río Pejivalle, 13. Río Reventazón,
14. Río Pacuare, 15. Río Chirripó,
16. Río Javillos, 17. Río Banano, 18. Río La Estrella, 19. Río
Matina, 20. Río Sixaola.
La
especie es poco común en Costa Rica y su cantidad ha decrecido
considerablemente en los últimos 20 años debido a que su carne es de muy
buen sabor y se comercializa ilegalmente, es necesario un manejo
responsable de su pesca por parte de los pobladores y pescadores y el
Gobierno de la República de Costa Rica, así esta especie podrá llegar
nuevamente a niveles satisfactorios en años futuros; siempre existiendo
la posibilidad de que los ictiólogos se interesen en la reproducción en
criaderos y así renovar este recurso en los ríos.