LA PESCA
Escrito original por: José Manuel López Pinto
Junio del 2000
La pesca es un fluir de emociones, de intensas
alegrías, que despiertan cuando se dan acontecimientos felices en el
lugar que los dioses pusieron para que los hombres tuvieran contacto con
la naturaleza, en la límpidas y cristalinas aguas de los torrentes, en la
quietud de los lagos, en el atardecer celestial de un mar azulado, allí
presente se encuentra el humano con el don divino de su saber, de la
fineza con que puede usar un equipo refinado o una tosca y sencilla línea
que moja el agua.
La pesca es un fluir de emociones cuando la paciencia
es necesaria para que el ser acuático deje su nicho y con un devorador
arrebato se proyecte sin contemplaciones a nuestro señuelo o carnada, la
magia y el impacto de emociones al sentir la línea tensa que hace
recorrer electricidad por nuestros cuerpos y fluir la adrenalina que hace
de nuestras emociones mas intensas.
La pesca es un fluir de emociones que efímeras en un
tiempo dado crean una memoria imborrable, que nos hace sonreir años
después de capturado el ser de aguas turbulentas, mirar en retrospectiva
y saber que hemos hecho bien las cosas y que nadie puede sentir lo mismo
porque fue un regalo de los dioses en un sacrificio entre dos seres de
agua y tierra.
La pesca en un fluir de emociones cuando nuestra
conciencia se proyecta en el amanecer al salir el primer rayo del sol
candente, allí junto a las aguas en armonía con el entorno del cual
somos parte inequívoca, ya que allí a donde pertenece nuestro
pensamiento , el alma y el espíritu. Canalizando mil ideas y sueños de
encanto sobre las posibilidades de captura que tendremos, es la magia de
no saber cuando y en que momento picará el ser del elemento extraño.
La pesca es un fluir de emociones porque crea en la
vida una huella indeleble, incapaz de borrarse, aun en nuestros mas
profundos sueños, ya que se arraiga tanto a nuestras vidas que nos hace
volver una y otra vez al lugar y hora indicada, con miles de extraños
artilugios y los equipos mas refinados de este mundo, a la cita que nos
depara el destino, al pez que deje la huella perenne en nuestros
pensamientos.
La pesca es un fluir de emociones como el torrente de
la vida, maravillados por el esplendor y la magnificencia del pez etéreo
que llene un espacio vital en la vida de cada pescador de esta tierra.