La pregunta fundamental en movimiento aplicado sería
como lograr transferir una imitación del movimiento natural hacia un
artificial creado por el hombre.
La
respuesta implica una observancia de la dinámica del movimiento y la
práctica por parte del pescador para crear una realidad en el artificial
que está utilizando.

En
esto una recomendación básica para el pescador es tener una pecera en
casa en donde pueda observar el comportamiento de movimiento de
diferentes especies; tomar apuntes y aprender las secuencias de estos
movimientos los cuales tratará de transferir posteriormente en el campo
de acción.
Los movimientos a ser recreados
deben cumplir con un máximo de ejecución en el campo de pesca.
Los
peces tienen un cerebro muy primitivo comparativamente hablando en el
caso de los vertebrados, su cerebro no tiene la capacidad de pensamiento
y menos para conceptuar en esta materia cosa que si realiza el ser
humano; por el contrario el cerebro del pez involucra un mayor
porcentaje de instinto y reacciona ante patrones muy simples.

Por
tanto si lo que ve un pez tiene alguno de los patrones de movimiento
enumerados anteriormente y ellos corresponden a los de las presas
naturales que el consume habitualmente el cerebro del pez indicará la
presencia del alimento y el acto de la alimentación será disparado por
la línea lateral quien es la que controla y regula este acto.
Por
el contrario si el patrón de movimiento se aparta demasiado de lo
conocido por el pez y lo que su instinto le indica, el pez utilizará un
efecto “White noise” que es ignorar el objeto que se le presenta por
delante, evitarlo o huir del mismo.
¿La pregunta es como hacer este
insólito acto de presentación de vida virtual ante el pez con un
señuelo?
La respuesta es obsérvese el
movimiento natural de las presas reales y mediante el movimiento de la
caña más la combinación de velocidad y pausa del carrete es lo que crea
el movimiento.
Es
importante destacar que los movimientos de los señuelos deben adaptarse
a la zona en donde se pesca ya sean de tipo horizontal, semi- horizontal
en zonas de costa o de tipo vertical o semi- vertical cuando se pescan
zonas de profundidad.
SECUENCIA DE ATAQUE DEL PEZ SOBRE EL ARTIFICIAL
1.
Observación de artificial
Desde un punto de
observación en su desplazamiento por las zonas en donde existen
condiciones de corriente y propicias para una emboscada el róbalo
espera el momento justo observando detenidamente su entorno hasta
obtener un estímulo adecuado ya sea táctil derivado de la percepción de
su línea lateral o de sus ojos para interceptar rápida y
contundentemente a su presa.
2.
Seguimiento continuo
El róbalo cambia de
posición, se aleja de su punto de referencia e inicia un desplazamiento
sobre la trayectoria que lleva el señuelo en la corriente, genera con un
esfuerzo natatorio de su aleta caudal un movimiento de dirección y
velocidad adecuado para buscar de inmediato la presa potencial.

3. Acto
de alimentación
El acto de la alimentación es desencadenado por la línea
lateral que es la que controla la reacción del róbalo cuando ha dejado
atrás cualquier tipo de retracción natural y se prepara para comer, en
este caso y teniendo a su alcance inmediato la presa, el movimiento
natatorio se acelera, se determina la distancia de impacto en el cerebro
y las mandíbulas se abren en toda su extensión con la finalidad de dar
caza a la presa potencial.
La presa
entra en el campo espacial de la boca abierta en toda su extensión y es
succionada posteriormente los poderosos músculos de la mandíbula hacen
que la boca se cierre con gran poder, aplicando muchas libras de
presión, con la finalidad de atrapar dañando la presa y / o matarla.
La presa
capturada ya introducida en la cavidad bucal es posteriormente es
tragada y asimilada.
Es esta misma secuencia la
que ocurrirá ante el evento de presentación de un señuelo artificial por
parte del pescador.
CAPITULO III
TECNICA DE
PESCA
LA ESTRATEGIA DEL PESCADOR
El ser acuático
se encuentra ciento por ciento adaptado a su medio, razón por la cual el
pescador se encuentra en desventaja comparativa con el pez, sumado a
esto se pueden mencionar otros factores que si no son estudiados a
conciencia pueden permitir el rápido desenlace y el escape de una gran
pieza por ineficiencia en el sistema de pesca o una reacción tardía por
parte del pescador.
La palabra
estrategia se desprende de una planeación anticipada sobre
acontecimientos de probabilidad y puede ser clave para el pescador
porque le permitirá estar preparado ante situaciones que ameriten
diferentes ejecuciones de esfuerzo táctico y físico para lograr con
éxito la pesca del róbalo.
La realidad
puede presentar muchas variantes debido a que cada pez reacciona
diferente aun en un mismo lugar, sin embargo se debe recalcar la
importancia de diseñar un modelo hipotético que permita estar preparado
ante la mayoría de situaciones inesperadas.
"LA ESTRATEGIA OPTIMA SE BASA EN LA CAPACIDAD DE RESPUESTA CORRECTA DEL
PESCADOR ANTE LO IMPREVISTO".

En principio y sin excluir
algunos otros imprevistos se pueden citar algunas claves para que con su
debido análisis sirvan como instrumentos en el desarrollo hipotético de
una buena estrategia de pesca:
1.
Presencia de corrientes (percepción visual y física)
2.
Profundidad (percepción visual y táctil con el señuelo)
3.
Enumeración de posibles obstáculos (dentro y fuera de las aguas)
4.
Posibles vías de escape del pez (lateral, frontal).
5.
Reacción hipotética ante una gran pieza (entre las 10 libras en
adelante)
6.
Rutas de persecución en la zona de pesca, cuando el pez genera una
escapada violenta y cuando se pueda suponer que deje el carrete sin
cuerda.
7.
Lugares probables y adecuados para acercar la pieza a la orilla.
8.
Capacidad de cuerda y tensión del carrete a utilizar.
9.
Forma de sacar una pieza en un lugar incómodo.
10.
Tiempo probable de pelea (adaptándose para peleas largas).
11.
Análisis de movimientos solunares correlacionados con las
mareas.
12.
Capacidad para determinar las zonas de mayor confluencia y
alimentación de la especie.
13.
Periodicidad en la concentración de Róbalos en
determinadas zonas de alimentación y desove.
FASES DE PESCA EXPERIMENTADA
Las siguientes fases ayudarán a comprender una buena
ejecución para lograr este preciado trofeo de grandes róbalos:
PRIMERA FASE / LA COLOCACION DEL
ARTIFICIAL
El señuelo debe ser colocado en el punto de mayor impacto
visual y auditivo para el pez, es necesario observar el punto escogido
en la zona de confluencia de las corrientes y dirigir con un movimiento
continuo la caña y generar el lanzamiento con elegancia y fortaleza en
la dirección del lugar escogido en el oleaje o en el pozo profundo en
las cercanías de la costa (la práctica hace al maestro).
Cuando pensemos en la pesca con
artificiales debemos observar con detenimiento el continuo tirar del
pescador profesional, entenderemos de que se trata de una secuencia
acertada entre la visión, la distancia, la fuerza del lanzamiento, para
lograr un objetivo planeado, estos factores combinados logran llegar a
un blanco proyectado mentalmente y materializado en la realidad en donde
nos imaginamos u observamos la presa potencial que en este caso es un
róbalo. Naturalmente existen pescadores con un acierto innato de pesca,
pero para el novato o para el pescador que busca la excelencia la
práctica de lanzamientos debe realizarse religiosamente sobre objetivos
planeados a través de la zona escogida. Se busca la colocación exacta y
con suavidad en el momento de posar el señuelo sobre la superficie del
agua, talvez en breves segundos la respuesta no se haga esperar y el
señuelo será atacado sin piedad por el poderoso ser acuático que se
interesa por la presa al alcance de su campo de acción.
“Si un artificial se presenta ante un pez disminuyendo los factores
inherentes a la presencia humana se logrará la emboscada perfecta”.
Se deberán
realizar lanzamientos
1.
Lanzamientos sistemáticos en el corte de agua entre dos corrientes,
exactamente en donde se marca la línea de diferente tonalidad entre
ambas aguas.
2.
Lanzamientos entre el espacio que se genera entre dos olas con
desplazamiento lento del señuelo para buscar peces al nivel cercano al
fondo o media agua. También es posible utilizar señuelos de superficie
total.
3.
Lanzamientos buscando los puntos de aguas muertas producidas por las
corrientes, lugares propicios para una emboscada por parte del róbalo
4.
Lanzamientos calculados a tocar puntos cercanos al fondo en la corriente
en la salida del río hacia el mar.
5.
Lanzamientos buscando el pasar el señuelo cercano a la detección del
movimiento de los peces en la corriente.
6.
Lanzamientos calculados a penetrar en puntos del mar que presenten
características de protección, bahías, rocas.
7.
Lanzamientos en zonas de profundidad en donde medren estos peces.
8.
Lanzamientos sistemáticos detrás del las olas
9.
Lanzamientos sistemáticos frente a la ola
10.
Lanzamientos haciendo que el señuelo navegue la ola
11.
Lanzamientos tratando de lograr que el señuelo pase cercano a
estructuras, troncos, rocas o raíces que permitan que un gran róbalo se
encuentre a la espera de su presa.
12.
Lanzamientos en el flujo de agua de salida al mar de un estero, canal o
boca de río.
13.
Lanzamientos y profundización del señuelo en zonas verticales en
muelles, puentes, estructuras o rocas.

SEGUNDA FASE / LA TECNICA DE
TRABAJO DEL ARTIFICIAL
La costumbre emboscar su alimento hace necesariamente
que la técnica a ser utilizada haga que los señuelos se muevan rasantes
a la zona de máxima probabilidad de pesca en las corrientes y zonas de
protección del róbalo; esto incluye que un róbalo realice una
espectacular cacería del señuelo en la superficie del agua o en las
aguas muertas de un pozo; que existen múltiples probabilidades de
captura con esta especie en diferentes estratos de agua dado su poderoso
campo visual y sensitivo que logra detectar con mayor eficiencia el
artificial. Las aguas movidas o semi - turbias permiten al pescador un
mayor nivel de engaño frente a este elusivo pez.
El pescador de caña puede conseguir la profundidad deseada
de trabajo con un artificial, esto depende por supuesto del tipo de
artificial y en mucha ocasiones de la velocidad de trabajo del mismo.
El róbalo podrá estar a la espera para emboscar o en la
zona de corriente desplazándose continuamente en búsqueda de su
alimento, es de estos puntos en donde saldrá en persecución de su
presa. Cuando la corriente oceánica es veloz o las aguas son movidas
normalmente el pez no tiene mucho tiempo para que su instinto de
retracción natural le indique que el señuelo no corresponde al patrón de
alimentos identificados por él; esto representa una ventaja para el
pescador.
Por el contrario en aguas calmas el señuelo debe ser
presentado sorpresivamente buscando minimizar el tiempo de
identificación
En ocasiones se puede observar como el pez sale en
persecución violenta del señuelo, pero que sorpresa, ni siquiera lo
toca, solo lo sigue, observa detenidamente y sigue sobre su trayectoria
hasta el punto en donde su cercanía con la orilla no es conveniente para
él y vuelve a su lugar de origen.
Otro aspecto de relevancia es que el pez se puede mantener
al borde del choque de las corrientes, este punto es donde se genera un
espacio de aguas con un menor nivel hidrodinámico entonces un señuelo
adecuadamente presentado en ese borde genera un buen "pique".

TERCERA FASE / EL PIQUE (ATAQUE
AL SEÑUELO)
Al sentir el "pique" (tracción del pez sobre el señuelo)
el pescador debe iniciar rápidamente el enganche, este aspecto es
fundamental, entre más rápido reaccione el pescador mayor probabilidad
de enganche tendrá, debe jalar con un movimiento firme pero sin que sea
violento, hacia atrás de una a tres veces, debe tomarse en cuenta,
entre mayor sea la distancia que exista entre el pescador y el pez, la
disipación de la energía es mayor, esta acción genera un impacto de
choque del señuelo contra la boca que permite una excelente penetración
de los afilados anzuelos.
Inmediatamente la caña debe llevarse a nivel lateral para
tratar de evitar en lo posible ayudarle al róbalo a que se suspenda en
el aire demasiadas veces, generalmente siempre tenderá a suspenderse, es
menester tratar de mantener un control de tensión con el pez para evitar
su escape.
Volviendo al tema de la reacción del pescador ante el
pique el tiempo de acción reacción del pescador es un factor
determinante para lograr la pesca constante. El artificial posee una
textura, olor y sabor diferentes al alimento consumido naturalmente, el
róbalo que ataca un artificial rápidamente lo succiona y en centésimas
de segundo se da cuenta del engaño y escupe el artificial, sin embargo
como el señuelo va armado con anzuelos afilados estos tienden a pegarse
en alguna parte de la zona bucal del pez pero someramente; si la
reacción del pescador es muy tardía a la percepción del pique la
probabilidad de que los anzuelos hagan contacto efectivo sobre la boca
disminuyen y el pez se escapa por falta de contacto o producto de un
desgarre sobre el débil punto de contacto, su pérdida será inminente.
La capacidad de reacción se desarrolla en el campo de
acción y basados en la optimización de la sensibilidad establecida entre
el señuelo, la línea, la caña y nuestra mano. Entre mayor tensión
logremos entre la línea que ata al señuelo y nuestra mano la vibración
producida por el pique será más perceptible.
La mente y la mano deben ser educadas a reaccionar ante el
menor estímulo posible en el momento que el señuelo ha sido detenido en
su camino.
"LA PERCEPCION INSTANTANEA DE TOQUE Y REACCION EDUCADA DE ENGANCHE SON
CAPACIDADES DE LOS PESCADORES DE ALTO RENDIMIENTO”.
CUARTA FASE
/ LA
PELEA
Cuando el róbalo se siente retenido puede caracterizarse
de la siguiente forma: se mantiene momentáneamente en la corriente,
salta tratando de liberarse del señuelo, puede inclusive nadar a favor
del pescador en su conmoción para inmediatamente realizar una corta
carrera que culminará en muchos casos con varios saltos espectaculares
ante la presencia del pescador de caña. Más movimientos cortos ,
continuos con saltos impredecibles, devoluciones sobre la línea,
movimientos inesperados cambios de tensión súbitos son la regla de este
pez. Siempre manteniéndose en contacto, la línea en tensión sin
permitirle ir mas allá de los límites de pelea, siempre hay que mantener
total contacto con el pez y aplicarle la combinación de las tensiones
ejercidas por la elasticidad de la caña y de la tensión que ha sido
ajustada previamente en el carrete, esta sumatoria de tensiones agotan
al pez; una buena secuencia para jalar es tensar con la caña y después
adelantar la caña hacia abajo recobrando al mismo tiempo la línea, la
acción simultánea hace que el pez pierda fuerza con cada desplazamiento
realizado.
Cuando la pelea se realiza en una fuerte corriente es
conveniente no realizar tensiones excesivas sobre la pieza ya que la
debilidad de la boca del pez puede generar un desgarre, perdiéndose el
espécimen que tanto a costado capturar.
Cuando la tensión de la cuerda se siente excesivamente
fuerte es mejor disminuirla y dejar que el animal se canse en los
minutos de pelea. Como organismo viviente que es tiene un límite su
resistencia y este es cuando sus músculos han utilizado toda su energía
en carreras violentas, desplazamientos laterales y mantenimiento
prolongado en la corriente mas una serie de saltos contra la fuerza
ejercida en su boca por el pescador, cuando comienza a sentir los
efectos de la falta de fuerza, el músculo agota su capacidad de
respuesta y el pez se ve obligado a nadar en la dirección del jalón que
le imprime el pescador.

QUINTA FASE / LA
EJECUCIÓN FINAL
El róbalo ha
sido vencido en su elemento ha aplicado tanta fuerza muscular como lo
permite su naturaleza y casi no puede seguir manteniéndose a un ritmo de
pelea que le permita mantenerse alejado a distancia del pescador; cuando
se visualiza por primera vez hay que ubicar un punto estratégico para
sacarlo del agua, cuando se ha logrado acercar lo suficiente a la orilla
siempre manteniéndolo en tensión se deberá colocar cercano a la orilla e
introducirlo en la red o en su defecto con un gancho especial para
peces, puede tomarse del líder y acercarlo también.
Debe tenerse
sumo cuidado porque cuando el róbalo se encuentra a corta distancia del
pescador tiende a asustarse ante la presencia del ser humano y se a
suspende nuevamente en el aire con la finalidad de liberarse, se debe
mantener la calma y el control de tensión para llevarlo a la orilla.
Ciertamente
pareciera sencillo el aplicar los pasos de la técnica y conseguir el
"pique" deseado, pero la realidad es que el róbalo es un pez que
presenta altos niveles de dificultad para engañarlo, hemos de recordar
que como todo animal tiene un ciclo de alimentación y en algún momento
del día se verá compelido a buscar este alimento, es cuando con grata
sorpresa tomará agresivamente el señuelo y dará una tremenda
demostración de poder ante el pescador de caña.
ESPECIFICACION DE
PESCA EN CAMPO
El
oleaje es producto del movimiento solunar y de los vientos que medran
sobre las aguas oceánicas generando ondas de energía que al chocar en
aguas someras contra las estructuras del fondo provocan las olas que son
vórtices en forma de rizo que se orientan a la playa donde disipan su
energía para devolver el flujo de agua en sentido inverso.
Medran múltiples presas en la zona de fondo, aguas intermedias y
superficiales tales como: sardinas, lisas, peces pasto, camarones,
crustáceos, anélidos y moluscos; cada una de estas presas potenciales se
encuentran al alcance de los depredadores después de cada rompiente en
donde el predador está presto al ataque.
De la misma forma un pescador
debe trabajar los artificiales con propiedad en la zona de mayor impacto
o probabilidad e pesca.
La pesca en las olas es una
de las más productivas para la pesca del róbalo en esto se pueden
observar variantes de presentación del artificial en la zona del oleaje:
-
Pesca detrás de la rompiente
-
Pesca antes de la rompiente
-
Pesca dentro de la ola
-
Pesca en la zona de pozos en la
playa
-
Pesca en el vórtice a la salida de
un flujo de agua
-
Pesca en aguas someras influidas
por el oleaje
-
Pesca en embarcación detrás del
oleaje

Asimismo se presentan
variantes de utilización de artificiales dependiendo su tipo específico:
-
Trabajo a superficie total
-
Trabajo superficial
-
Trabajo a media agua
-
Trabajo profundidad
-
Trabajo fondo total
-
Trabajo combinado a niveles
diferentes de profundidad
Cada una de estos tipos de
trabajo tiene artificiales que le permiten al pescador realizar con
propiedad la pesca deseada.
La
pesca en las olas revierte el encontrarse en una zona de alta
peligrosidad dadas las corrientes que existen y que son sitio
predilecto de movimiento de los peces, pueden ser sitio de muerte para
el pescador si no se tiene cuidado.
PESCA EN
ARRECIFES Y ROCAS
La
zona de rocas y arrecifes son uno de los sitios en donde particularmente
los pescadores de róbalos no tienden a ir a buscarlos. Sin embargo esta
zona comprende uno de los sitios preferidos de caza de este pez.
Especialmente son zonas muy productivas cuando se encuentran
relativamente cerca de una zona de boca de río o de boca de estero. Los
róbalos patrullarán la zona de rocas vez tras vez en busca de jugosas
presas que se encuentran en estas zonas.
Revierte especial cuidado el tipo de señuelo que se puede trabajar en
esta zona dado que por la cantidad rocas del fondo implica una
aplicación particular de los señuelos. Los grandes peces se camuflan muy
bien en esta zona y salen en el momento adecuado para cazar las presas.
Los
señuelos que pueden ser aplicados en estas zonas comprenden aquellos que
tengan un efecto de profundidad de menos de 1 metro o superficiales
totales, esto implica ya sea por la naturaleza del señuelo o por la
velocidad de trabajo que se aplica a los mismos.
La
zona de rocas y arrecife puede ser prospectada con señuelos ya sea en
la modalidad de avance en donde el pescador utiliza su señuelo
recorriendo la zona o en la modalidad estática del pescador en donde el
pescador realiza la pesca de forma continua en una zona que promete
posibilidades de pesca.
Es
importante recalcar que si existen demasiados obstáculos lo ideal es
utilizar señuelos de superficie total lo que permitirá un adecuado
trabajo de la zona de pesca o un señuelo adaptado para que no se atasque
en las rocas.
Si
las aguas son someras (poco profundas) la utilización de los señuelos
(pupas) de trabajo a poca profundidad son los más recomendables.
Si
las aguas cerca de la orilla tienen profundidad allí los señuelos con
paleta o los plumeros son los que permitirán la máxima probabilidad de
captura.

Algunos de los puntos
importantes en zonas de rocas y arrecifes son:
-
Zona del canal que se produce entre
dos rocas
-
Zonas en donde se presenten grandes
rocas
-
Zonas de profundidad en la zona de
rocas y arrecifes
-
Zonas de rocas y arrecifes en donde
se detecte el flujo de corriente.
Especial cuidado tienen las zonas de rocas cuando se pesca en ellas y es
menester tener precaución especialmente cuando la marea está subiendo y
las olas chocan vertiginosamente contra las rocas. Las imágenes
siguientes muestran un claro ejemplo de un posible accidente.
PESCA EN
CANALES DEL MANGLAR
La
pesca en la zona de un canal representa otra modalidad muy interesante
dado que existirá una distribución zonal de máxima probabilidad de pesca
de la especie, normalmente por las condiciones del medio de pesca se
requerirá la utilización de una embarcación de tal forma que se pueda
realizar la pesca sin mayores contratiempos en la modalidad de troleo
con bote en movimiento o lanzamiento a bote parado, particularmente es
importante destacar las zonas de máxima probabilidad de pesca:
-
Zona de orilla
-
Zona de salida de afluentes al canal
principal
-
Zonas de aguas profundas
-
Zona profunda del canal en marea
seca
-
Zona adyacente a troncos semi -
sumergidos en el canal
-
Zona adyacente a estructuras en el
canal
La
zonas de orilla y cercanas a estructuras o troncos puede ser trabajadas
a nivel de lanzamiento con caña con señuelos de superficie total, media
agua o profundidad según la preferencia del pescador, allí el róbalo
acecha a sus presas para emboscarlas y es importante trabajar las
diferentes capas de agua para detectar en cual nivel se encontrará el
pez en la columna de agua. El pescador de caña deberá presentar el
señuelo de tal forma que el mismo pase lo más cercano a la estructura
que sea posible ya que de esta forma le permitirá al depredador tener la
confianza de ataque necesaria que requiere.
Las zonas profundas albergan inesperados resultados dado que son zonas
de confluencia de las presas de los róbalos, en esta zona se debe
explotar el uso de señuelos de profundidad que permitan acercarse a la
zona de fondo tratando de engañar a los peces que se encuentran al
acecho de presas desprevenidas. En estos sitios se pueden realizar
diversas técnicas de pesca ya sea con movimiento continuo o con pausa.
Las zonas de salida de afluentes al canal son explotables dado que los
róbalos siempre se mantienen patrullando esta zona dado que la corriente
al salir al canal le trae innumerables bocadillos; es en esta zona donde
se pueden explotar diversos estilos de pesca ya sea en la modalidad de
lanzamiento con caña a ambos lados de la salida del afluente al canal o
en la modalidad de pesca embarcada pasando el señuelo en esta salida del
afluyente.
Los róbalos mantienen una posición ajustada a la zona del borde del
banco de arena adyacente a la salida del afluente dado que esto les
permite un mejor camuflaje ante la inminente emboscada.
La
zona profunda del canal en la marea seca tiene la ventaja de que al
escurrirse las aguas se concentran hermosos róbalos que no pueden
esconderse entre las raíces del manglar, en otras palabras se encuentran
concentrados lo cual confiere amplias posibilidades para el pescador de
caña.
La
máxima probabilidad ocurre en la modalidad de pesca embarcada con
curricanes con paleta o sin ella que prospecten con su movimiento
continuo la zona del fondo del canal, allí ante el desplazamiento
realizado los piques serán constantes si las condiciones así lo
permiten.
La
prospección de la zona cercana a la orilla especialmente a partir de que
se da la marea baja genera la condición de que los róbalos tengan que
salir de sus refugios de las raíces del mangle y es cuando la
posibilidad de capturarles se maximiza.
Los señuelos deben ajustarse
al nivel de profundidad de cada zona de manglares dado que las
profundidades difieren desde un metro a varios metros de profundidad, es
allí cuando la escogencia adecuada del tipo de artificial provocará
muchas picadas de róbalos hambrientos.

PESCA EN ZONAS
PROFUNDAS
Existe una modalidad de pesca a nivel vertical para zonas profundas en
donde pueden ser utilizados los señuelos para la pesca del Róbalo. Estas
condiciones se dan en lugares tales como plataformas, puentes, muelles
zonas de rocas con profundidad así como pesca desde embarcación en la
zona del arrecife; en estas condiciones la pesca se puede realizar a
nivel vertical en la modalidad de “jigging” la cual implica trabajar los
señuelos desde el fondo y en una secuencia de sube y baja. Los señuelos
más recomendados son las cucharas oscilantes y los plumeros con cola
plástica los cuales dan excelentes resultados.
Al realizar el movimiento
de sube y baja además se destaca un movimiento de oscilación de la caña
que le da más naturalidad al engaño presentado ante los róbalos.
Esta técnica es muy
utilizada para pesca nocturna en especialmente con iluminación en donde
los róbalos se congregan a cazar las diferentes presas que les ofrecen
las zonas de estructuras.
TROLEO DETRÁS DE
LAS OLAS
En esta técnica se utilizan
señuelos con labio para adquirir profundidad en la columna de agua y que
puedan ser utilizados en la modalidad de troleo (pesca embarcada), dada
su función de movimiento ante el arrastre se moverán en la zona en donde
los grandes róbalos se encuentran atrayéndolos. Está técnica requiere de
la gran capacidad del capitán de la embarcación dado que es una zona de
alto riesgo dadas las condiciones de oleaje. La zona es altamente
productiva siendo muy recomendados la utilización de los señuelos Rapala
Magnum Floating de labio plástico y los Magnum Sinking de labio
metálico. La pesca de troleo maximiza las probabilidades de la captura
de los grandes especimenes de Róbalo conocidos en idioma inglés como
Goliath Snooks. El color blanco con rojo es de gran preferencia para la
pesca de los Róbalos en esta modalidad.
CAPÍTULO
IV
La
pesca con señuelos artificiales es ancestral en la naturaleza del Homo
sapiens, el ser pescador es algo que se transfiere de generación en
generación o se aprende de un maestro, aunque en este mundo también
existen los autodidactas, la pesca es un arte y quien de ella aprende en
la perfectibilidad de la misma asegura que su proceder será exitoso
para sí mismo y los suyos.
El señuelo es una
proyección mental del hombre en su afán de modificar la naturaleza a una
condición propicia para que el ser acuático deje su nicho y ataque con
un arrebato devorador el seductor engaño.
Algunos señuelos parecen
simples mecanismos, otros la concepción del artista, la pesadilla de un
inventor, o la imitación casi perfecta de la naturaleza; lo importante
radica en que adecuadamente utilizados le brinden un fructífero día de
pesca.
Dentro de un marco
específico debemos tomar como premisa que en la pesca deportiva con
señuelos no existe un único artificial que sirva para todo propósito y
toda especie; los diseños de los señuelos abarcan un rango desde diseños
ortodoxos, por computadora , diseños científicos y de pescadores
aficionados y profesionales.
El señuelo debe penetrar el
misterioso mundo del pez y conducirse por parajes que presentan un alto
grado de dificultad en los puntos de mayor dificultad se albergan los
mejores especimenes dado que estos seres subacuáticos han optado por
escoger las mejores plazas de refugio y alimentación.
La pericia que desarrolla
la práctica en el campo de acción utilizando una y otra vez los
señuelos hará que cada vez sean más las presas capturadas.
De acuerdo con esto y
conociendo la necesidad de la pesca específica del la róbalo se
reconocerán factores que aplicados a los señuelos aumentan sus
probabilidades de pique.
En la práctica constante en
el campo del honor se ha logrado determinar a través de muchas horas de
pesca que tipos de señuelos corresponden a la pesca de los róbalos;
estos señuelos generan respuestas positivas del pez ; a continuación se
tratará de explicarles algunas características importantes y para mayor
claridad del pescador es importante realizar una identificación de los
diferentes tipos de señuelos según su aplicación:
- Señuelos de superficie
total serán identificados como todos aquellos que trabajan a nivel de
flor de agua. Entre ellos tenemos los que se desplazan golpeando las
aguas, se desplazan con movimientos rectilíneos, se desplazan con
movimientos ondulantes, se desplazan produciendo turbulencia en el agua.

- Señuelos de
superficiales serán aquellos que trabajan a nivel somero o a pocos
centímetros debajo de la superficie del agua los mismos pueden incluir
aquellos con labio o sin él y además de flotación sumersión o de
sumersión somera.
