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La pesca de la lobina
Con
equipo Ultraligero.
Por:
Raúl León Melesio.
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La lobina o Black Bass, también
conocida como Perca de boca grande o Perca americana sencillamente (Micropterus
Salmoides) es una especie de aguas interiores que dadas sus características de
adaptabilidad a los diversos medios acuáticos, facilidad reproductiva, gran
variedad en su dieta y fortaleza física se encuentra presente en toda una
diversidad de ecosistemas lacustres y acuáticos. Este animal presenta
maravillosas características deportivas entre las que destacan la de ser una
animal glotón, poderoso, peleador, astuto y aun mañoso así como acrobático y
de rápido crecimiento, todo ello hacen de este espécimen una de las presas más
buscadas por los pescadores deportivos de todo el mundo.
Ahora bien, este pez es un oportunista
de primer nivel, busca siempre hacerse de sus presas emboscándolas, y las
engulle de un sólo bocado con su enorme boca, esto hace que no sea un nadador
de aguas abiertas sino un pez que más bien busca alimentarse en zonas con
abundantes escondrijos donde puede ocultar su presencia y hacer presa de
aquellas criaturas que para su disfortunio se crucen en su camino. No es pues un
nadador rápido, pero sí potente en sus arranques.
Es esa característica forma de vida
la que hace que la lobina se le encuentre cerca de los obstáculos sumergidos,
zonas rocosas, troncos o árboles hundidos, zonas plagadas de vegetación acuática,
palizadas y demás. Aunado a lo anterior debe decirse que la lobina presenta una
boca enorme y un apetito desmesurado, no es raro que la lobina se meta a la boca
presas de 2/3 de la longitud total de su cuerpo y en ocasiones podemos inclusive
encontrar a la lobina flotando inerte con una víctima de talla desproporcionada
en sus fauces la cual no puede engullir.
Es por las dos características antes
enunciadas que el pescador tradicional buscador de lobinas normalmente hace uso
de señuelos de gran talla y de equipo resistente y poderoso, cañas medium
heavy o heavy para poder lanzar con precisión grandes señuelos, enterrar los
anzuelos que dicho señuelo tiene y jalar con fuerza al animal para retirarlo de
los obstáculos, carretes multiplicadores (por lo general) para tener gran poder
y con un perfil bajo y ligero que les permita realizar lanzamientos todo el día
con los antes mencionados señuelos y líneas de librajes que van desde las 12
libras que usan los más atrevidos, hasta 20 libras que usan quienes lanzan señuelos
sobre las hierbas, quienes practican el Flipping y el Pitching e inclusive
existen quienes utilizan líneas Spectra o Dynema de diámetros bajos pero con
resistencias de 30 libras y hasta mayores.
La efectividad del equipo descrito
anteriormente esta fuera de discusión, por años los lobineros han usado ese
equipo que es sin duda alguna el más eficaz para estos menesteres y por lo
regular en los torneos y circuitos de pesca de lobina encontraremos que todos
los participantes traerán múltiples cañas con las características descritas
anteriormente, no será nada común ver que pesquen con equipo de spinning o con
líneas de librajes inferiores a los antes aludidos.
Usar líneas y cañas poderosas no sólo
es la única forma de lanzar esos grandes señuelos y poder encajar los anzuelos
que llevan, es en ocasiones la única forma de situar un señuelo en los lugares
donde la lobina se encuentra, sobre todo si están ocultas bajo zonas de hierbas
acuáticas.
Pero hay una especie de pescadores de
lobina poco común, ellos no buscan pescar el ejemplar más grande, ni la mayor
cantidad de especímenes posibles, no buscan tener el máximo número de picadas
del día ni pretenden evitar a toda costa perder una lobina que ha picado, o
eludir a como de lugar perder un precisos señuelo
Para ellos el reto no es
con los demás, la pesca de la lobina es cuestión de dos, el pescador y la
lobina, nada más. No hay nada que probarle a nadie en el día de pesca, no
importa el número de piques o capturas ni su talla y un solo ejemplar pescado
puede representarle la satisfacción de todo el día.
Estos pescadores no usan grandes señuelos,
ni cañas heavy o medium heavy siquiera, no usan multiplicadores y su línea, la
única que podrían usar para su cometido, jamás excede de las 4 libras,
preferentemente es de 2 libras. Esta selecta clase de pescadores son los
lobineros ultralight o lobineros ultraligeros.
Evidentemente, si la técnica más
eficaz y en ocasiones la única capas de atrapar lobinas es aquella que sitúe
señuelos bajo cobertizos de hierba acuática, si requerimos de un señuelo de
gran talla o si las características del pescadero más productivo exigen
presentaciones muy cercanas a escondrijos en donde seguramente la lobina tallará
la línea, entonces el pescador ultraliviano no podrá poner en práctica sus
artes o verá sensiblemente disminuidas sus oportunidades.
Para practicar la pesca de la lobina
con equipo ultraliviano no basta comprar el equipo e irlo a aventar a las
lobinas, sería irresponsable hacer esto no sólo porque pronto perderemos todos
los señuelos y línea, sino por el hecho de que estaremos lastimando inútilmente
a las lobinas sin conseguir pescarlas, debemos conocer la técnica, practicarla
poco a poco e ir disminuyendo el libraje de nuestro aparejo hasta estar
familiarizado con las 2 libras (ó 4 en su caso) y que sepamos perfectamente
hasta donde podemos llegar con nuestro equipo.
El presente escrito pretende ser una
inducción del pescador a este fino arte que aun estando lejos de ser la técnica
más productiva o una técnica productiva tan solo, constituye la última
frontera, el máximo reto al que podemos enfrentarnos en la pesca de la lobina.
Hablemos primero que nada de aquellos
casos y aquellas personas a las que se les puede recomendar la pesca
ultraliviana de la lobina.
Cuando se busca pescar la lobina, hay
quienes pretenden capturar el ejemplar mayor posible y en torno a ello se tornan
selectivos de sus aparejos, hay quienes por otro lado buscan mucha acción sin
que la talla de los ejemplares sea lo primordial, pero entre unos y otros hay
unos pocos quienes pretenden capturar escasos ejemplares, de tallas moderadas o
promedio del embalse, (con la posibilidad siempre latente de encontrarnos con un
leviatán) pero con la intención absoluta de poner a prueba al máximo sus
habilidades de pescador, dando al contrincante el mayor número de ventajas
posibles, esos pocos son los que usarán el equipo ultraliviano. Aunado a ello,
debemos decir que la pesca ultraligera es de bajo impacto si se practica
responsablemente debido a que se impone menor presión pesquera en la zona
(porque se obtienen menos piques) y se lastima a un menor numero de ejemplares
(porque aun cuando practiquemos el captura y suelta, no hay duda que la pesca de
un ejemplar que se libera le lastima y le disminuye sus capacidades de
supervivencia), que además no suelen ser los de mayor talla, con lo que no se
elimina del medio acuático a los más valiosos reproductores (que tienen los
genes mejores y de las más grandes lobinas).
Ya hemos dicho que si las condiciones
imperantes en el lago o pescadero que pretendemos son de muchos obstáculos
sumergidos, de hierbas flotantes que hay que pasar o de rocas filosas pordoquier
y no hay expectativa alguna de tener éxito usando equipo ultraliviano, vale más
ser conscientes de ello y no molestarnos en usar este equipo que solo derivará
en peces lastimados y mucha frustración.
Por otro lado, las aguas tomadas,
turbias o sucias no son tampoco lugar propicio para este tipo de pesca, ya que
los señuelos que se usan con el equipo ultraligero no son de alta visibilidad
ni muy llamativos que digamos.
Si somos pescadores ansiosos que
deseamos sentir la lobina pronto o si somos inexpertos, vale más no usar equipo
ultraliviano.
Así pues, queda patente para el
lector que esta técnica no está hecha para todos ni para toda ocasión y que
no será tampoco la forma de obtener el ejemplar más grande, pero tal vez si la
pesca de nuestra vida.
Primero definiremos que es lo que se
entiende por pesca con equipo ultralight, ultraligero o ultraliviano para luego
hablar de aquellos aparejos que requeriremos para su práctica y concluiremos
hablando de la forma de pescar, de pelear y de cobrar los ejemplares que se
obtengan.
Se habla de equipo ultraliviano cuando
se está pescando con línea de 4 ó 2 libras, nada más. Si usamos 6 libras o más,
no será pesca con equipo ultraliviano. Si usamos líneas Spectra o Dynema no
estaremos practicando pesca ultraligera, el requisito es claro, que la línea
tenga una resistencia de 4 libras o menos.
En cuanto al equipo, les comentaré
sobre la caña, el carrete, los señuelos y demás aparejos que requerimos para
la pesca ultraliviana, en el entendido que no podemos prescindir de ninguna
parte del equipo, que requerimos invertirle debido a que hay que estar consiente
que estamos llevando la pesca al extremo y no puede haber margen de error o
falla, el menor descuido o problema deriva necesaria e irremediablemente en el
fracaso y aun sin que nada malo pase el fracaso estará siempre a la vuelta de
la esquina.
La caña a usarse habrá de ser corta,
5 pies son bastantes ya que los lances no serán largos, no solo porque ello no
es posible con los señuelos extra livianos que se usarán para estos efectos,
sino por el hecho de que no conviene tener mucha línea fuera del carrete ya que
los primeros segundos tras la picada son cruciales para someter a la lobina y
evitar que esta alcance un refugio o palizada donde ya nada podremos hacer.
El grafito o la aleación grafito con
fibra de vidrio son elementales. La caña tendrá que ser de acción
ultraligera, muy blanda y con mucha acción de punta, lo mejor será si es extra
fast. Debemos tener mucho cuidado en que la caña sea idónea para la línea que
usaremos, es decir, la caña tendrá que ser para entre 2 y 4 libras, pudiera
parecernos a primera vista demasiado frágil y ligera para la ruda tarea que se
le impondrá, pero si no es lo suficientemente liviana para las cuerdas y señuelos
que se utilizarán, los lances no podrán hacerse con precisión ni podremos
manejar apropiadamente los señuelos que habremos de utilizar. El principal
motivo por el cual la caña deberá ser para 4 ó 2 libras radica en que una caña
más poderosa hará, con su dureza, que la línea se parta ante un fuerte tirón,
sin darle la oportunidad a la caña de actuar como amortiguador de los impactos
que la línea sufra.
Será necesariamente de spinning y
debemos cuidar que las anillas sean de calidad, cualquier raspón o rugosidad de
las anillas producirá la ruptura de línea ante un jalón del calibre de los
que le darán las lobinas.
El carrete juega aquí un papel de
importancia singular, debemos comprar el mejor modelo disponible, será uno de
spinning necesariamente ya que los carretes de carcaza y los de bobina giratoria
no pueden usarse con líneas de librajes tan bajos ni con señuelos del peso de
aquellos que habremos de emplear.
Ningún modelo de mediana calidad será
útil para esta labor ya que ante la presión cederá y no obtendremos
resultados. El carrete habrá de ser de la máxima calidad, algún modelo que
tenga el menor número de piezas plásticas posibles, el mayor número de
baleros posibles y en general, que denote por la marca y características técnicas
que es un carrete pensado y hecho para soportar las cargas a que será sometido.
Me permito sugerir que en todo caso se
compre un modelo que tenga un sistema de freno delantero, no trasero. Esto es
debido a que los modelos de freno delantero son más fiables que aquellos que lo
tienen atrás y es menos probable que cedan ante la presión. Aquellos modelos
de carretes de alta velocidad de recuperación que tiene una gran bobina (en
proporción al carrete) que es poco profunda pero amplia de cama son muy
convenientes porque disminuyen la torsión de la línea, factor que tiende a
provocar la ruptura.
En cuanto a la capacidad del carrete,
cualquier modelo que pueda retener en su interior cuando menos 100 mts de 4
libras es más que suficiente y esto es debido a que, si la lobina es capaz de
robarnos 20 metros de línea en el primer jalón (que dicho sea de paso será el
crítico y el más poderoso) lo más probable es que ya haya alcanzado un
escondrijo y no tengamos ya nada por hacer mas que resignarnos a haber perdido
la pieza.
La línea a usarse será, insistimos,
necesariamente de entre 4 y 2 libras, siendo esta última la más indicada por
las emociones que brinda el saberse al borde de la catástrofe en todo momento.