1.
Predadores
Los
predadores son aquellos que se alimentan de diversas especies que
consideraremos, aunque suene un tanto subjetivo, de pequeñas a grandes, sin
considerarse organismos microscópicos como lo pueden ser el fitoplancton o
el zooplancton.
Estas
especien por lo general, poseen dientes o colmillos los que les ayudan en
unos casos a herir y matar, en primera instancia a su presa o para sujetarla
ante la embestida.
Dadas
sus características predatorias, estas especies, tales como tiburones (Elasmobranchii),
barracudas (Sphyraena), pargos (Lutjanidae)
(de agua salada), payaras (Hydrolycus Scomberoides), moncholos (Hoplias
Malabaricus) y caribes (Serrasalmo
Nattereri) (de aguas dulce) poseen estómagos muy bien evolucionados de
manera tal que segregan ácidos para digerir las carnes huesos, escamas,
etc; además de poseer un intestino bastante más corto que el de especies
herbívoras, por lo que su digestión es mas rápida.
Los
depredadores se caracterizan por cazar por medio de la vista, sin dejar de
lado a especies nocturnas que se ayudan del olfato, tacto y de su línea
lateral, como es el caso de las morenas (Muraenidae).
2.
Ramoneadores
Los
ramoneadores pertenecen al grupo de peces que mediante pequeños mordiscos
se alimentan de la vegetación, como el caso de las mojaras de agua dulce. (Cichlasoma
Alfari).
En
aguas saldas encontramos también tipos de ramoneadores pero en lugar de
ramonear vegetación, éstos ramonean coral, como es el caso de los peces
loro (Scaridae).
Existen
también peces que arrancan escamas de otros especies para ramonearlas, como
es el caso del Bagre de la India (Schilbeidae) o en el caso específico de
las truchas (Salmo; Salvelinus), estas se alimentan de partes de las aletas
de sus hermanas.
3.
Coladores
Varias
especies han evolucionado para tomar del agua únicamente las materias que
requieren para su alimentación. Esta
separación la realizan mediante coladores que poseen en su boca o en sus
branquias.
Como
especies de este tipo encontramos a los tiburones ballenas (Rhincodon), el
arenque (Clupeideos) o las lachas (Brevoortia Tyrannus).
4.
Chupadores
Este
tipo de alimentación lo practican más comúnmente aquellas especies que
viven en las profundidades como lo son los esturiones (Acipenseridae) y las
carpas hociconas (Catostomidae).
Estas
especies pasan el día chupando los fondos y se les abre, podremos encontrar
grandes cantidades de barro o arena en sus estómagos e intestinos.
Estas especies mediante sus mecanismos digestivos
procesan toda esta materia obtenida del fondo y la separan,
asimilando únicamente los materiales necesarios para su alimentación.
5.
Parásitos
El
más vivo ejemplo de parasitismo lo podemos encontrar en la lamprea marina (Petromyzon marinus), las que se adhieren a otros peces y
literalmente les succionan los fluidos del cuerpo que requieren para
alimentarse.
Como
es obvio, todas las especies a lo largo del tiempo han sufrido
modificaciones evolutivas para poder adaptarse a su forma o hábito de
alimentarse, ya sea, modificaciones propiamente en la forma de la boca,
labios, dientes, branquispinas y tubos digestivos; de las cuales y por lo
extenso del tema no se hará mención en esta pequeña recopilación.
Estimulación para alimentarse
Dada la pasión
que nos envuelve a todos los pescadores deportivos, he considerado que este
tema es especial, y es además de suma importancia desarrollarlo lo más que
se pueda, ya que de ello resultará la práctica con criterio para lograr
excelentes capturas.
De
acuerdo a Lagler, Bardach y otros, en su libro Ictiología, existen dos
clases básicas de estímulos para que los peces se alimenten y la estas dos
clases determinarán en que momento se alimentará el pez y además que tipo
de alimentación requiere
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Estímulos
que influyen para que el pez se alimente (estación del año, hora,
intensidad luminosa, temperatura, etc)
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Factores
Estímulos percibidos por el olfato, gusto, vista, ondas electromagnéticas
y diversa información percibida por su línea lateral.
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Es
bien sabido que la hora del día es un factor importante a la hora de pescar
o bien, de admirar la actividad predatoria de un sin número de peces como
lo son entre otros los Gallos (Nematistius Pectorialis), Robalos (Centropomus
Nigrescens), Guapotes (Parachromis Dovii).
A
lo largo de intensos viajes de pesca de muchos pescadores, pereciera que a
parte de las condiciones de mareas, salinidad del agua, en el caso de mares,
corrientes, temperatura y otros la intensidad lumínica afectará
directamente la pesca y es común observar a los pescadores más
experimentados, practicar la pesca deportiva muy temprano al amanecer y al
anochecer, ya que la experiencia dicta que esas son las horas que probabilísticamente
más y mejores capturas deparará, sin significar que en otras horas se
puedan realizar majestuosas capturas.
Las
estaciones del año también afectan la alimentación de ciertas especies ya
que de ellas dependen un sin numero de factores como lo son las temperaturas
del agua, del ambiente, vientos, concentración de materias varias en las
aguas, etc., etc.
Las
estaciones o épocas del año son determinantes para la alimentación de
varias especies y por ende también serán determinantes para la pesca de
ellas. Por ejemplo, en el caso
de Costa Rica, para el que gusta de pescar rocadores de agua dulce (Pomadasys
Bayanus) y (Pomadasys Cro cro) se deberán de buscar casi exclusivamente en
los meses de época seca más calientes, marzo o abril.
En
lo que respecta a los sentidos del gusto y olfato, se han realizado
experimentos por medio de los cuales se ha determinado como ciertas
sustancias químicas presentes en el agua, sea de mar o río son
determinantes en el primer acto de alimentación de diversas especies.
Algunas
especies que utilizan estos dos sentidos para alimentarse son los cazones de
espina (Squalus), ciertos
tiburones (Carcharodon), morenas manchadas (Gymnothorax) y bagres (Ictaluridae).
Con
respecto al gusto, la textura que posee lo que el pez tomará para
alimentarse tendrá un efecto preponderante a la hora del ataque, ya que
como todos es bien sabido, existen especies que han desarrollado muchísimo
su tacto bucal, y no tomarán otra cosa que no se parezca a lo que consumen
a diario.
Otro
estímulo que impulsa enormemente el acto de alimentación es el estímulo
visual, ya que el movimiento, color y forma de los objetos percibidos
provocarán el ataque, no sólo para alimentación, sino que se puede dar el
caso que sea también por territoriedad o simplemente por rabia provocada
por el movimiento ciliar o errático del objeto.
Este
es un factor importantísimo para los que practicamos la pesca deportiva, máxime
la gran cantidad de señuelos que podemos encontrar en el mercado, de ahí
la técnica especializada de presentación de ellos que todos deberemos de
practicar hasta el cansancio de manera que con el movimiento que le
imprimamos a nuestras muestras o señuelos, podamos lograr el engaño por
problemas natatorios de peces pasto.
Bibliografía
Ictiología.
Karl Lagler, John Bardach y otros
1977
AGT Editor S.A.
Primera
Edición en Español.