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Los Peces y su Anatomia
Pez, animal vertebrado acuático
que suele tener branquias en la fase adulta y cuyas extremidades, cuando existen, adoptan
la forma de aletas. Al contrario que otros grupos de animales comúnmente reconocidos, los
peces son un conjunto heterogéneo de grupos que no pueden ser identificados por ningún
rasgo definitorio (por ejemplo, los mamíferos se caracterizan por la presencia de
glándulas mamarias o pelo). Hay, por tanto, excepciones a la definición que aquí se
ofrece. Por lo general, se da por supuesto que los peces engloban a los vertebrados
carentes de mandíbulas, como la lamprea y el mixino; también se cuentan entre ellos el
tiburón, la raya, la quimera, los dipnoos o peces pulmonados y los peces óseos. Este
último grupo comprende los individuos que acostumbramos a llamar peces.Pez, animal vertebrado acuático
que suele tener branquias en la fase adulta y cuyas extremidades, cuando existen, adoptan
la forma de aletas. Al contrario que otros grupos de animales comúnmente reconocidos, los
peces son un conjunto heterogéneo de grupos que no pueden ser identificados por ningún
rasgo definitorio (por ejemplo, los mamíferos se caracterizan por la presencia de
glándulas mamarias o pelo). Hay, por tanto, excepciones a la definición que aquí se
ofrece. Por lo general, se da por supuesto que los peces engloban a los vertebrados
carentes de mandíbulas, como la lamprea y el mixino; también se cuentan entre ellos el
tiburón, la raya, la quimera, los dipnoos o peces pulmonados y los peces óseos. Este
último grupo comprende los individuos que acostumbramos a llamar peces.
Edad y diversidad
Los primeros vertebrados conocidos
eran peces sin mandíbulas que dejaron restos fosilizados en las rocas del ordovícico,
periodo que comenzó hace unos 500 millones de años. Las formas más primitivas eran de
pequeño tamaño rara vez superaban unos pocos centímetros de longitud, y
tenían las branquias en una serie de sacos. Los primeros peces con mandíbulas
evolucionaron durante el devónico, la llamada era de los peces, y se convirtieron en la
forma dominante de vida vertebrada, tanto en hábitats marinos como de agua dulce. Los
principales linajes de peces, como los tiburones, el celacanto y los peces óseos,
aparecieron hacia finales de este periodo.
Los peces representan más de la
mitad del total de los vertebrados modernos conocidos. Los científicos reconocen un
número total estimado de 22.000 especies vivas, en comparación con las 21.500 de
anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Al contrario de lo que ocurre con los demás
vertebrados, siguen descubriéndose nuevas especies de peces a buen ritmo; se espera que
se aproxime a las 28.000 el número final de especies reconocidas.
Anatomía
En general, los peces tienen forma
ahusada, con el cuerpo moderadamente aplanado en los lados y más afilado en la zona de la
cola que en la de la cabeza. Sus principales rasgos son el juego de vértebras repetido en
serie y los músculos segmentados, que permiten al pez desplazarse moviendo el cuerpo de
forma lateral. Por lo general el cuerpo está dotado de una serie de aletas, formadas por
membranas con una armadura de espinas, que actúan como medio de propulsión o de
orientación del movimiento. En la línea dorsal, en la parte superior del cuerpo, puede
haber una o más aletas dorsales. En el extremo de la cola hay una aleta caudal que es el
principal órgano para generar el empuje por el que se mueve la mayoría de las especies.
En la línea ventral hay una o más aletas anales, situadas entre la abertura anal y la
cola. El cuerpo tiene dos pares de aletas laterales: las pectorales, que suelen estar
situadas a los costados, detrás de los opérculos que cubren las branquias, y las
pélvicas, que se encuentran en la zona abdominal, entre la cabeza y la abertura anal.
Entre los peces hay gran diversidad de formas y peculiaridades anatómicas, que oscilan
desde las de la anguila (similar a una serpiente) hasta las del pez luna, que tiene forma
de globo, o los peces planos como el lenguado. Las aletas pueden estar muy modificadas o
ausentes, de acuerdo con los distintos modos de vida. Algunas especies de anguilas de las
ciénagas carecen de casi todas las características que distinguen a los peces, como las
branquias, las aletas y las escamas, e incluso pueden llegar a ser sobre todo terrestres.
Unas 50 especies de peces óseos carecen de ojos.

| a |
ORIFICIO NASAL |
| b |
BRANQUIA |
| c |
OJO |
| d |
ALETA DORSAL OSEA |
| e |
ALETA DORSAL
CATILAGINOSA |
| f |
LINEA LATERAL |
| g |
ALETA CAUDAL |
| h |
ALETA ANAL |
| i |
ALETA ABDOMINAL |
| j |
CORAZON |
| k |
HIGADO |
| l |
ESTOMAGO |
| m |
VEJIGA NATATORIA |
| n |
OVARIO |
También hay granj diversidad en lo
que se refiere al tamaño. Un gobio recién descubierto en el océano Índico mide sólo
10mm de longitud, mientras que el tiburón ballena puede alcanzar hasta 15m y pesar 68.000
kilogramos.
Los peces muestran también gran
variedad de colores, y exhiben múltiples coloraciones y dibujos. En general, su
coloración es más clara en la zona ventral que en la dorsal, pero en el agua los peces
parecen tener un color uniforme debido a que la luz procede de la superficie. Una serie de
peces tropicales (en especial el pez mariposa) tienen colores y dibujos llamativos. Su
coloración puede servir como medio de reconocimiento o, en el caso de las especies
venenosas, como advertencia para sus depredadores potenciales. Muchos peces tienen la
capacidad de alterar sus colores para confundirse con su entorno. En los acuarios se ha
observado que la platija puede cambiar de color adoptando un diseño a cuadros que imita
el del fondo del recipiente.
Muchas especies tienen formas
especializadas y órganos que les ayudan a cazar y alimentarse. Entre éstas se encuentran
varias especies abisales que disponen de órganos luminosos para atraer a sus presas. El
rape reposa sobre el fondo oceánico y exhibe un señuelo en forma de gusano en el extremo
de una larga espina a modo de cebo para atraer a otros peces.
Escamas

El cuerpo de la mayor parte de los
peces está cubierto de una capa de escamas, placas óseas o córneas dispuestas en
hileras solapadas en las que el extremo libre de una escama se superpone al extremo
superior de la siguiente. Las escamas suelen estar cubiertas por una delgada capa
epidérmica. En cierto número de especies las escamas se transforman en placas óseas; en
algunas, como la anguila, las escamas son diminutas, mientras que en otras, como el
siluro, están casi ausentes.
En ocasiones, los peces se han
clasificado de acuerdo a la forma y características de sus escamas. Los tipos más
importantes de éstas son las escamas ganoideas, con forma de rombo y cubiertas con una
capa similar a un esmalte; las escamas cicloideas, que son casi redondas con bordes lisos,
y las escamas ctenoideas, que también son redondeadas pero tienen los bordes expuestos y
serrados, o en forma de peine. Las escamas placoideas son estructuras cónicas pequeñas,
parecidas a dientes, y son características de los condrictios. La capa epidérmica del
cuerpo presenta unas células que contienen pigmentos y dan al pez su color
característico. En la capa epidérmica hay también células que segregan una mucosidad
escurridiza que cubre la totalidad del cuerpo.
Esqueleto

La cubierta escamosa del cuerpo de un
pez constituye su esqueleto dérmico. El endoesqueleto (o esqueleto óseo interno) de la
mayor parte de los peces actuales está formado por un cráneo con mandíbulas equipadas
de dientes, una columna vertebral, costillas, un arco pectoral y una serie de huesos
interespinales que sustentan las aletas. En los peces antiguos, representados en nuestros
días por especies como el esturión, el esqueleto es cartilaginoso en lugar de óseo.
Órganos internos
El aparato digestivo de los peces
consta, por lo general, de una boca dotada de hileras de dientes afilados o en forma de
cepillo, una faringe, un esófago, un estómago y un intestino que termina en un orificio
anal. Los diferentes órganos que componen el sistema digestivo no están diferenciados
con claridad en todas las especies, aunque todas ellas tienen páncreas e hígado.
El aparato respiratorio de los peces
mandibulados consiste en una serie de hendiduras branquiales que comunican la faringe con
las cámaras branquiales situadas a ambos lados de la cabeza. Estas cámaras se comunican
con el agua exterior, pero pueden estar cubiertas por una serie de huesos llamados
conjuntamente opérculos. En el interior de la cámara y las hendiduras branquiales están
las branquias, que adoptan la forma de delgadas láminas o filamentos a través de los
cuales circula la sangre. Cuando el pez absorbe agua y la expulsa a través de las
branquias, el oxígeno disuelto en ella atraviesa la delgada membrana de las branquias y
se disuelve en la sangre, mientras el dióxido de carbono sale de ésta y se disuelve en
el agua. Unas pocas especies, no obstante, como los dipnoos (o peces pulmonados) pueden
respirar también el aire atmosférico por medio de un pulmón bien desarrollado. La
mayoría de los peces óseos tienen un órgano que utilizan para controlar su flotación
llamado vejiga natatoria. Este precursor del pulmón es una cámara que comunica con el
canal alimentario y se llena de oxígeno y nitrógeno extraídos de la sangre. Su
principal función es adaptar al pez a la presión existente a diferentes profundidades
para que tenga una capacidad de flotación neutra, lo que permite permanecer a cualquier
profundidad sin esfuerzo.

El sistema circulatorio de la
mayoría de los peces es sencillo; está formado por un corazón con dos cámaras que
impulsa la sangre hacia adelante, en dirección a las branquias, desde éstas hacia la
cabeza, y desde aquí al resto del cuerpo a través de una gran arteria situada debajo de
la espina dorsal. El ritmo circulatorio es inferior en los peces que en otros vertebrados.
Músculos
Los principales músculos del cuerpo
de los peces están dispuestos a lo largo de los costados del tronco y la cola. La masa
muscular de mayor tamaño recorre el dorso a cada lado de la espina dorsal y la masa de
menor tamaño se encuentra debajo de la primera. Cada masa muscular está compuesta por
una serie de segmentos entrelazados. En la natación ordinaria, la contracción sucesiva y
alternante de los segmentos musculares de cada lado (de adelante hacia atrás) da a la
aleta caudal un movimiento ondulante lateral. Unos músculos pequeños controlan los
movimientos de la boca, las branquias, las aletas y los ojos. Unos cuantos tipos de peces,
como la anguila, nadan por medio de movimientos serpentinos del cuerpo, mientras que
otros, entre ellos el pez cofre, se mueven por la acción de sus aletas, casi sin mover el
cuerpo.
Sistema nervioso
El sistema nervioso central de la
mayor parte de los peces consiste en una médula espinal, un gran cerebelo, un par de
lóbulos ópticos, un cerebro pequeño y una médula oblongada o bulbo raquídeo. La forma
y tamaño de las diversas partes del cerebro varían mucho de una especie a otra. Los ojos
tienen cristalinos casi esféricos con una córnea aplanada. La totalidad de la lente del
ojo se mueve hacia adelante y hacia atrás respecto a la retina para enfocar la vista a
diferentes distancias. Los ojos de algunos peces cavernícolas que viven en total
oscuridad son rudimentarios o están ausentes. Los peces huelen por medio de un par de
orificios nasales dobles que conducen a una cámara olfativa; muchos de ellos detectan los
estímulos olfativos a través de órganos sensoriales o tentáculos (barbelos) que llevan
alrededor de la boca o en otras partes del cuerpo.
Los peces oyen sin ayuda de oídos
externos. Las vibraciones del sonido son transmitidas a través de los huesos hasta el
cráneo y un oído interno que contiene tres canales semicirculares, el cual actúa
también como órgano del equilibrio. Los peces tienen también órganos sensoriales
especiales llamados líneas laterales; consisten en canales que recorren los costados de
la cabeza y el cuerpo y están comunicados con el exterior por medio de pequeños poros.
La principal función de la línea lateral es detectar vibraciones de una frecuencia muy
baja, pero en algunas especies también puede detectar campos eléctricos de poca
potencia.
Reproducción
Los peces tiene diversos mecanismos
de reproducción. Aunque la heterosexualidad es el más común, algunas especies son
hermafroditas es decir, sus miembros desarrollan tanto ovarios como testículos,
bien en fases vitales distintas o simultáneamente. Algunas especies de rapes
exhiben parasitismo sexual; en este caso, el macho se fija sobre el cuerpo de la hembra de
forma permanente, obteniendo su alimento del sistema circulatorio de ésta.
Los peces ovíparos son los que ponen
huevos, que son fecundados en el exterior del cuerpo de la hembra; en estos casos, el
desarrollo de las crías es también externo. Las especies que dispersan sus huevos en el
agua producen a menudo cantidades prodigiosas de ellos. Un único bacalao, por ejemplo,
puede producir hasta 7 millones de huevos. Otros peces ovíparos, como el salmón del
Pacífico, pueden efectuar notables migraciones de regreso a su lugar de origen para
desovar. La atención familiar tras la puesta puede estar totalmente ausente, o ser muy
elaborada, lo que implica la defensa del territorio o el nido. En la amia y algunos
cíclidos africanos, los peces jóvenes penetran en la boca de uno de sus progenitores
para huir de la amenaza de los depredadores.
Los peces vivíparos presentan
fecundación interna y alumbran las crías en un estado de desarrollo avanzado. El
viviparismo se ha dado a menudo entre los peces y perdura en el tiburón, el celacanto y
algunos peces de acuario como el guppy. Hay diversos mecanismos para proporcionar
nutrientes a los embriones, que pueden multiplicar hasta mil veces su tamaño antes del
alumbramiento. Ciertas especies son ovovivíparas, lo que quiere decir que las crías
salen del huevo en el oviducto de la hembra y, por tanto, nacen vivas.
Diversidad de los hábitats
Los peces ocupan casi todos los
hábitats acuáticos concebibles. Ciertas especies de cipronodóntidos abundan en el lago
extenso más alto del mundo, el Titicaca, en la frontera entre Perú y Bolivia (a 3.810m);
se han detectado otras especies en el fondo del lago más profundo, el lago Baikal (1.637m
de profundidad) en Rusia, y en las profundidades abisales de los océanos (a 7.000m de
profundidad). En un manantial de aguas termales de México, los ciprinodóntidos toleran
temperaturas de hasta 45ºC, mientras que algunos peces del Antártico vive a unos -2ºC;
el agua no se congela a estas temperaturas debido a su elevado contenido en sal, y el pez
logra vivir porque su sangre contiene una forma de anticongelante biológico. Algunos
peces viven en agua dulce casi pura, mientras que algunos cipronodóntidos toleran
salinidades cuatro veces superiores a las del mar. Los peces cavernícolas pueden pasarse
toda la vida en completa oscuridad, mientras que los de las ciénagas de los desiertos
experimentan niveles máximos de irradiación solar. Un grupo de peces anuales de
Sudamérica sobreviven a la desecación periódica de su hábitat atravesando la estación
seca en forma de huevos en estado latente, saliendo de éstos y desarrollándose cuando
llega la siguiente estación húmeda.
En las aguas tropicales es donde vive
un número mayor de especies marinas, sobre todo en asociación con los arrecifes de
coral. La mayor diversidad de especies de agua dulce se da en los grandes lagos de África
y en los arroyos de las selvas tropicales (pluvisilvas), en especial en la cuenca del
Amazonas, en Sudamérica.
Valor económico
Los peces constituyen una de las
fuentes más importantes de proteínas animales para el ser humano, y muchos de ellos se
aprovechan como alimento. Otros usos son la fabricación de fertilizantes nitrogenados a
partir de peces y sus desechos, la extracción de aceites de hígado como fuente de
vitamina D, y la fabricación de alimentos para animales domésticos. Las escamas de
pescado se usan a veces para la fabricación de perlas artificiales. La cola de pescado
(colapez o gelatina de pescado), un tipo de gelatina, se obtiene de las vejigas natatorias
de ciertas especies, y además se hace cola o pegamento con restos de peces.
Clasificación científica: los
peces se clasifican de diferente forma según los distintos zoólogos. Ciertas
clasificaciones son extremadamente complejas y establecen más de 100 órdenes y
subórdenes. En el sistema más utilizado, dentro del subfilo Vertebrados, los peces se
dividen en dos superclases: Agnatos, que comprende la lamprea y otros peces sin
mandíbulas, y Gnatostomados, que abarca a los peces con mandíbulas articuladas. Estos
últimos se dividen en dos clases: la clase Condrictios peces cartilaginosos, como
el tiburón, la raya y la quimera y la clase Osteictios, formada por los peces
óseos. Sin embargo, ciertos autores sólo consideran tres clases de peces:
Agnatos,
Condrictios y Osteictios. Los peces óseos se dividen en las subclases Sarcopterigios
peces de aletas lobuladas y Actinopterigios peces de aletas con
radios. Estos últimos se dividen en dos grupos, 1) Condrósteos, como el esturión
y 2) Neopterigios, que comprende diez superórdenes: el primero de ellos (Ginflymodi), que
engloba los lepisósteos; Halecomorfos, entre los que se encuentra la amia; Elopomorfos
(anguila y tarpón); Clupeomorfos (anchoa, arenque y sábalo); Osteoglosomorfos (salmón,
lucio, eperlano); Ostariofisios (arapaima o picarucú, pez elefante); Protacantopterigios
(siluro, anguila eléctrica, carpa); Escopelomorfos (pez linterna); Paracantopterigios
(bacalao, merluza, pez sapo); y Acantopterigios (perca, pez de san Pedro, pez piedra,
caballito de mar, pez luna, atún, lenguado, acantopterigios, rémora). los
peces se clasifican de diferente forma según los distintos zoólogos. Ciertas
clasificaciones son extremadamente complejas y establecen más de 100 órdenes y
subórdenes. En el sistema más utilizado, dentro del subfilo Vertebrados, los peces se
dividen en dos superclases: Agnatos, que comprende la lamprea y otros peces sin
mandíbulas, y Gnatostomados, que abarca a los peces con mandíbulas articuladas. Estos
últimos se dividen en dos clases: la clase Condrictios peces cartilaginosos, como
el tiburón, la raya y la quimera y la clase Osteictios, formada por los peces
óseos. Sin embargo, ciertos autores sólo consideran tres clases de peces:
Agnatos,
Condrictios y Osteictios. Los peces óseos se dividen en las subclases Sarcopterigios
peces de aletas lobuladas y Actinopterigios peces de aletas con
radios. Estos últimos se dividen en dos grupos, 1) Condrósteos, como el esturión
y 2) Neopterigios, que comprende diez superórdenes: el primero de ellos (Ginflymodi), que
engloba los lepisósteos; Halecomorfos, entre los que se encuentra la amia; Elopomorfos
(anguila y tarpón); Clupeomorfos (anchoa, arenque y sábalo); Osteoglosomorfos (salmón,
lucio, eperlano); Ostariofisios (arapaima o picarucú, pez elefante); Protacantopterigios
(siluro, anguila eléctrica, carpa); Escopelomorfos (pez linterna); Paracantopterigios
(bacalao, merluza, pez sapo); y Acantopterigios (perca, pez de san Pedro, pez piedra,
caballito de mar, pez luna, atún, lenguado, acantopterigios, rémora).
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