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La operación
del gancheo da comienzo cuando el ayudante de cubierta sujeta el líder,
momento en el cual, ante una señal del ayudante que indique que lo
tiene sujeto con firmeza, el pescador deberá LIBERAR POR COMPLETO LA
BOBINA, esto es, abrir la bobina para que pueda girar libremente. La razón
de esto es que si el pez por cualquier circunstancia se suelta, no debe
tener una línea tensa cerca de la embarcación, para evitar que se
suelte y tener una segunda oportunidad, adicionalmente, la línea suelta
permite libertad de movimientos al ayudante de cubierta, quien tendrá
que luchar sólo con el pez y no con el pez y el pescador.
Como resulta lógico,
el pescador deberá mantenerse atento, listo para volver a poner el
freno del carrete si así se requiere ante una escapada de la pieza.
Acto seguido, es
muy importante que el pescador dé espacio al ganchero, el pescador debe
retirarse para atrás y dejar libre la cubierta. La punta de la caña
deberá estar ligeramente levantada, pero nunca vertical u horizontal.
Una caña vertical puede propiciar que la línea se enrede en la punta
de la caña y se rompa ante una súbita carrera del pez y una caña en
posición horizontal puede estorbar en la operación.
Quitando las
actividades antes enunciadas, el pescador ha terminado su labor y debe
limitarse a no estorbar las maniobras.
Por su parte, el
ganchero y el capitán de la embarcación deben observar las siguientes
conductas:
Lo más
importante es no sacar la cabeza del pez del agua ya que ello le genera
pánico y provoca nuevas corridas. La operación de gancheo deberá
hacerse a un costado de la embarcación, a babor o a estribor, pero
nunca por la popa y ello es debido a que en tal lugar esta el motor que,
por regla, deberá estar en marcha, ya que es muy importante que el
capitán este participando de la operación de gancheo para mover la
embarcación constantemente para evitar que el pez se esconda bajo la
misma y una operación de gancheo e izada por la popa puede generar
ruptura de la línea con la propela o mutilación de la pieza.
Esta es una
conducta poco observada en la práctica, pero que le es propia a los
expertos y debe ponerse en práctica, la embarcación es una herramienta
más en el gancheo que debe usarse en ayuda del ganchero para
facilitarle la operación, evitando que el necio pez se meta bajo la
embarcación porque esto es fuente de ruptura de la línea.
El pez que se
encuentra a un costado de la embarcación está cansado y asustado, razón
por la que no debe provocarse su pánico que sólo actuará en nuestra
contra.
La operación de
gancheo debe procurarse hacerse con el vientre del pez viendo hacia
afuera de la embarcación, dado que la carne del lomo brinda un mejor
punto de sujeción que la carne del abdomen, pero como esto es, por
naturaleza, muy difícil, no debemos procurar demasiado esta forma de
gancheo.
El gancho deberá
penetrar al pez por la mitad, tal vez un poco cargado hacia el frente,
pero nunca por la cabeza y mucho menos por la cola. Las razones de lo
antes dicho son claras.
Cuando se gancho
un pez por la mitad de su cuerpo, la izada será más sencilla al tener
adecuadamente distribuido el peso del ejemplar enterrado en el gancho,
lo que no ocurre si se le engancha por la cola o por la cabeza.
Adicionalmente, un gancheo por la cabeza o por la cola permite al pez
zacudirse y usar su cuerpo como palanca, lo que puede arrojar el señuelo
peligrosamente, puede desgarrar la carne del pez provocando que se
suelte (demasiado lastimado para sobrevivir) o puede golpear a alguien o
a algo.
Por otro lado,
cuando un pez es penetrado por la mitad de su cuerpo, el daño y el
dolor que se le generan son tan fuertes que lo dejan inmóvil, evitándose
así numerosos problemas y accidentes.
Por ningún
motivo debe ganchearse al pez por el abdomen, ya que esta carne con
facilidad se desgarra y no brinda un buen punto de sujeción del
ejemplar.
JAMÁS, por ningún
motivo debe tratarse de realizar el gancheo de arriba hacia abajo debido
a las siguientes razones:
1.- El pez verá
el gancho que se le aproxima y se asustará.
2.- El ganchero
golpeará primero al pez antes de poder clavarle el gancho, con lo cual
provocará el pánico y el movimiento frenético del pez.
3.- Cuando
usamos el gancho de arriba hacia abajo, tenemos mucho menos fuerza ya
que estamos usando como músculos motores al hombro y al antebrazo, en
lugar de usar biceps, triceps, espalda y piernas.
4.- Si el agarre
del mango del gancho es corto y el mango es largo, el cabo del mango nos
estorbará y nos puede golpear.
5.- Al tener
contacto con el pez, por la inercia de bajada del gancho, el pez tenderá
a girar, con lo que es más sencillo que se zafe del gancho.
Como se aprecia,
son muchas las desventajas de tratar de realizar un gancheo de arriba
hacia abajo del pez.
En la siguiente
imagen vemos un gancheo de un pez de arriba hacia abajo:
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Analicemos
que esta mal en esta imagen: El pescador esta asomado en lugar
de haberse retirado para atrás y el carrete no tiene la bobina
libre.
Por otro
lado, el ganchero clavo el gancho en la cabeza y como
consecuencia vemos como el pez se zacude vigorosamente, con lo
que puede arrojar peligrosamente el señuelo y puede escapar. |
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El ganchero enterró el
gancho de arriba hacia abajo, con lo que golpeo al pez y lo hizo
girar, y vemos ahora como el gancho tiene un pobre punto de
agarre y es muy sencillo que se suelte. El pez esta enganchado
de un punto que desde este momento
percibimos le da un muy mal soporte al ganchero para subir a
bordo al pez. Además, nótese la postura incomoda de los
hombros del ganchero, tiene poca fuerza para levantar al pez y
lo tendrá que hacer usando los músculos de sus antebrazos. |
La anterior
imagen es un ejemplo de como NO se debe ganchear un pez y su análisis
pone de manifiesto todos los problemas e inconvenientes de este método.
Lo correcto es
que el ganchero, desde que se aproxima el pez a la embarcación, debe
sumergir el gancho en el agua con la punta apuntando hacia afuera, de
esta forma, el pez no verá el gancho en ningún momento y no entrará
en pánico.
Con el líder,
el ganchero conduce al pez justo por debajo del gancho, el cual sujeta
con la mano y apoya el mango en el antebrazo, de esta forma, podrá
utilizar los biceps y triceps en el clavado e izada del pez, la espalda
para hacer palanca y las piernas para soportar y levantar el gancho. Las
ventajas resultan evidentes.
Cuando se tiene
el pez justo bajo el gancho, entonces se debe levantar con firmeza el
gancho para que penetre la carne del pez por la mitad, procurando en
todo caso enterrarlo a la altura de la columna y proceder a sacar al pez
del agua e izarlo a bordo.
Cuando se tenga
el pez en el interior de la embarcación, la operación del gancheo no
ha terminado, el pez debe continuar en el gancho hasta en tanto no se le
haya dominado al 100% y ya no represente un riesgo.
Si puede dársele
muerte con el garrote mientras el pez continúa enganchado, tal será la
opción que deberemos tomar, más esto no es posible la mayor parte de
las ocasiones.
NUNCA se sujete
al pez por la cola una vez retirado el gancho, esto le da un excelente
punto de poyo para chicotear con todo su cuerpo y arrojar o clavar el señuelo
en alguien, así mismo, dificultará que se le dé muerte con el
garrote.
Si tenemos que
desclavar al pez del gancho, esto se hará cuando el pez se encuentre
sujeto con un costal sobre su cuerpo y un pie que lo inmovilice o cuando
un par de manos enguantadas lo tengan controlado sujetándolo por la
cabeza, atrás de las agallas, dejando espacio para que el pez sea
garroteado.
Una forma muy
buena de controlar al pez es sujetarlo clavándole dos dedos en los
ojos, de modo tal que le sumamos los ojos al pez; de esta forma, el
dolor que se le causa le impide moverse por completo, el único
inconveniente es que así no podremos darle muerte con facilidad.
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En esta
imagen vemos con claridad una correcta forma de proceder con el
gancho, el ganchero lo tenía sumergido en el agua antes de que el
pez fuera acercado y vemos como lo proyecta de abajo hacia arriba,
de manera que cuando el gancho se clave en el cuerpo de la presa,
le será sencillo levantarla sin correr riesgo de que se desclave.
Por otra
parte, nótese como el gancho esta siendo dirigido a la parte
media del pez, el ganchero está esperando el momento de clavar el
gancho que llegará cuando el pez avance un poco más.
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En el caso de la
anterior imagen, el carrete debe estar sin el freno puesto, muestra de
ello es que la caña no se encuentra curvada, por otro lado, el ganchero
no está sujetando el líder debido a que el francobordo de la embarcación
es alto y no puede hacer esa actividad.
Trataremos de
explicar con un par de gráficos la forma correcta en la cual debe ser
gancheado un pez.
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La imagen
de arriba muestra como el gancho debe estar bajo el agua cuando el
pez pase por sobre del gancho, de manera tal que únicamente haya
de ser subido para el gancheo. Es de observar como el líder se
usa para guiar al pez sin que saque la cabeza del agua y como el
pez no puede ver el gancho.
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En ésta
imagen usamos solo la silueta del pez, como si fuera transparente,
ello con el objetivo de mostrar el punto correcto en el cual debe
procurarse el gancheo, es decir, a la mitad del cuerpo, en el
centro y procurando que el peso de la cabeza se equilibre con el
de la cola tras el gancheo.
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IV.- EL GANCHEO DE PIEZAS MAYORES:
Entremos pues a un tema de lo más complicado ya que toma diversidad de
vertientes según el pez de que se trate y encontramos diversidad de técnicas
empleadas, todas ellas eficaces bajo ciertas condiciones, y ninguna
parece mejor que la otra dado que presentan virtudes y defectos que en
combinación con la diversidad de circunstancias y comportamientos de
los peces hacen compleja su evaluación.
Por ejemplo, los
especialistas de pesca de pez vela y marlin blanco prácticamente nunca
hacen uso del gancho porque los controlan tomándolos del pico, ellos
estiman que si se les penetra con un gancho sólo se les da la
oportunidad de usar su poderosa lanza al zacudirse, pero al tomárseles
por el pico se les puede controlar sin penetrarlos con gancho alguno.
Parece casi una
regla que para el gancheo de grandes peces es necesario el uso del
gancho desarticulable, aun cuando existen su excepciones.
Así mismo, los
expertos en el gancheo de marlins de tallas superiores sostienen que el
proceso debe hacerse de arriba hacia abajo, para asegurar un enganche
por el morro del animal, que es el punto que brinda mayor agarre al
gancho. Ganchear a un gran marlin de abajo hacia arriba, consideran, es
un grave error que provoca que el pez sacuda su poderosa lanza y pueda
causar graves daños, cuestión que se minimiza al ganchearlo de la
parte del lomo. Además, consideran que el gancheo de abajo hacia arriba
en un animal tan ancho puede provocar que se penetren sus vísceras y se
desgarre el animal.
Los expertos en
la pesca de grandes tiburones recomiendan el gancheo por la boca del
animal o el lazado de su cola previo al gancheo (sobre todo en tratándose
de la pesca del tiburón zorro dicen los especialistas). La forma del
cuerpo del tiburón que rara vez se le puede hacer nadar de lado obliga
a que la operación del gancheo no pueda hacerse de forma convencional.
Con estos animales, como una excepción a la regla general, el que
controla el líder debe hacer emerger la cabeza del animal a fin de
permitir el gancheo por la boca, cosa que en cualquier otra especie
estaría contraindicada.
Quienes ganchean
grandes mantarrayas lo hacen normalmente por arriba, tratando de agarrar
la carne del lomo y no de atravesar a la presa, cosa que en otras
especies es contraindicada.
El gran Pacific
Halibut tiene también una forma especial de ser gancheado y lazado de
la cola que resulta altamente especializada y que sólo es aplicable a
esta especie ya que los lenguados de tallas menores no la requieren.
Los gancheros
expertos en el atún parecen privilegiar el uso de multitud de ganchos
normales, o el gancheo con equipo desarticulable por el lomo, para
asegurar la parte trasera de la cabeza del coloso. Y no puedo omitir
mencionar que existe una técnica combinada del uso de la cuerda y el
gancho de forma simultanea para levantar la cola y cabeza del pez del
agua al unísono y poder darle muerte rápidamente; técnica que parece
sólo ser apropiada con animales de tallas medias dado que los grandes
colosos con su poder hacen imposible tal práctica.
Así pues,
describir el gancheo de especies mayores no es tarea sencilla ya que
dependerá del pez que se está buscando, el equipo disponible, las
características de la barca y la talla misma del animal.
En los lugares
que se frecuenta la pesca de gigantes se tiene adaptaciones especiales
de las embarcaciones o equipos especializados como mástiles y grúas
para la izada entre otros.
No obstante
todas las consideraciones antes hechas, no falta aquel ejemplar
inesperado que en un viaje no planeado para buscar colosos, muerde
nuestro anzuelo y tenemos que lidiar con el, en esas circunstancias, una
forma genérica de proceder al gancheo debe ponerse en práctica.
En estas
ocasiones es muy importante contar con un gancho desarticulable para la
operación porque los grandes animales poseen una fuerza tal que con
facilidad pueden generar accidentes.
Cuando el líder
toca la punta de la caña y se encuentra sujeto por el ayudante de
cubierta, el pescador debe poner el carrete con la bobina libre y si está
en una silla de combate debe permanecer en su lugar listo para poner el
freno del carrete si la pieza escapa.
Es conveniente
que el respaldo de la silla de combate se regrese a su posición
vertical para evitar estorbos en cubierta y esta situación se convierte
en un deber imperioso con sillas de combate montadas a la francesa, es
decir, sobre la popa.
La persona que
maneja el líder no podrá ser la misma que utiliza el gancho y la
intervención activa del capitán resulta crucial.
La cuerda del
gancho deberá estar asegurada a una cornafusta de la embarcación y
nunca al cuerpo de ningún tripulante. Un método aun más eficaz de
asegurar la soga del gancho desarticulable es la de correr una segunda
soga entre las dos cornafustas de popa y con una jareta asegurar la
cuerda del gancho a la parte central de la soga que está entre las
cornafustas de popa. Esta fórmula hace muy seguro el control del animal
después del gancheo y permite una gran movilidad.
Al parecer, aun
cuando no es lo recomendable en el uso del gancho rígido con especies
menores, tratándose de especies de gran talla, parece haber consenso en
que el gancheo debe hacerse de arriba hacia abajo, procurando tomar el
lomo de la bestia y atravesarlo. Aun así, si el diámetro de la
garganta del gancho permite el gancheo de abajo hacia arriba penetrando
la parte media del cuerpo del animal a la altura inmediata anterior a la
cabeza, entonces se evitará que el pez se espante al ver el gancho.
Inmediatamente
después de que el gancho penetre a fondo la carne del animal, debe
liberarse el mango para dar libre movimiento al gancho encajado y
permitir al pez que se aleje un poco, haciendo así menos peligrosos sus
estertores. No obstante, quien sujeta el líder debe continuar
ejerciendo cierta presión para que las sacudidas no sean descontroladas
y mantener sujeción sobre el pez en el improbable caso de que el gancho
se suelte.
Hundido el
gancho, debe esperarse un poco a que el pez se desangre y debilite para
poder proceder a traerlo al bote, no se le debe forzar demasiado ni
antes de que se diezme sensiblemente.
Si se cuenta con
un segundo gancho, sea o no desarticulable, este deberá estar a la mano
para ayudar en la izada a bordo del animal de ser necesario.
Igualmente es
conveniente tener una soga de entre 10 y 12 metros de longitud total con
una jareta en uno de sus extremos para poder así hacer una lazada de
cola cuando el animal haya sido vencido.
La presa debe
acercarse a la embarcación haciendo uso de la cuerda del gancho más
que la del líder y una vez que se tiene cerca al animal debe proceder a
dársele muerte lo antes posible, lo que deberá ser hecho enterrando un
cuchillo en la base de su cabeza y girarlo para destrozar su cerebro; de
no ser esta opción viable, se puede garrotear al animal, cosa que debe
hacerse con prestanza y fuerza, descargando en repetidas ocasiones el
garrote sobre la base de la cabeza del animal.
Existe una
herramienta llamada brain crusher que sirve para destrozar el
cerebro del animal con un sólo impacto y que es muy usado con los
atunes de grandes tallas.
Cuando el pez se
encuentre sin vida y tengamos tal certeza, podemos proceder a su izada a
bordo. Los especialistas en la pesca del tiburón recomiendan no subir
los grandes ejemplares a la embarcación dada la tendencia de estos a
revivir en los momentos más inoportunos, recomiendan mejor atarlo
a un costado de la embarcación y encaminarse a puerto.
Si se trata de
un gran marlin, su izada a bordo se realizará atando el cuerpo del
animal y subiendo entre toda la tripulación su cabeza al borde de la
embarcación, para acto seguido tirar de su pico y de las cuerdas
correspondientes hacia adentro, obligando así a entrar al animal. Debe
tenerse mucho cuidado ya que cuando el peso del pez se encuentre más
inclinado hacia adentro, el pescado se precipitará al interior de la
embarcación con violencia pudiendo lesionar a alguien.
Si se trata de
un atún u otro espécimen diverso a los tiburones y a los grandes
picudos, se puede proceder atando a la cola del animal una soga y haciéndole
un pase por la cornafusta de popa para luego asegurar a otra cornafusta
lateral la cuerda del gancho. Posteriormente, usando como polea la
cornafusta, todos los miembros de la tripulación tiran de la cuerda del
gancho para elevar la cabeza del animal un poco y se asegura la cuerda
con un nudo para repetir la operación elevando ahora la cola un poco y
regresar a la cuerda de la cabeza así, sucesivamente, hasta poder tener
al cuerpo del animal al borde de la embarcación y poder meterlo a la
misma. Nuevamente, debe tenerse especial cuidado ya que cuando el peso
del pez se encuentra inclinado al interior, el pez se precipitará
adentro con fuerza, pudiendo ocasionar accidentes.
Sea cual sea el
método utilizado, debe darse prioridad a la seguridad de la tripulación
y vale más dejar ir un pez si no se tienen los elementos ni las
condiciones para un gancheo seguro y una segura izada a bordo.
En toda operación
de gancheo lo más importante es que todos sepan lo que deben hacer, que
la cubierta se encuentre libre de obstáculos, que el ganchero actúe
con seguridad y firmeza y que se trabaje en equipo, incluyendo por
supuesto al capitán del navío.
Debe recordarse
que los titubeos y la indecisión provocan más accidentes que la
torpeza misma.
La pesca es una
hermosa actividad que debe ser practicada con conocimiento y seguridad
ya que, como todas las actividades o deportes que se realizan en la
naturaleza, los imprevistos pueden resultar en accidentes indeseables,
por lo que la pesca debe ser siempre tomada muy en serio y la operación
del gancheo debe verse como un momento crucial y peligroso que debemos
tener bajo control todo el tiempo.
Por último,
expongo una imagen de los maestros del gancheo a nivel mundial, los
skipers de los Long Range Party Boats que son barcos colectivos de pesca
deportiva que salen de San Diego y pescan aguas de Baja California México
en busca de dorados, wahoos, albacoras, marlins y muy especialmente, del
gigantesco atún de aleta amarilla que es uno de los más formidables
adversarios del mar.
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