El Gancheo 2
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La operación del gancheo da comienzo cuando el ayudante de cubierta sujeta el líder, momento en el cual, ante una señal del ayudante que indique que lo tiene sujeto con firmeza, el pescador deberá LIBERAR POR COMPLETO LA BOBINA, esto es, abrir la bobina para que pueda girar libremente. La razón de esto es que si el pez por cualquier circunstancia se suelta, no debe tener una línea tensa cerca de la embarcación, para evitar que se suelte y tener una segunda oportunidad, adicionalmente, la línea suelta permite libertad de movimientos al ayudante de cubierta, quien tendrá que luchar sólo con el pez y no con el pez y el pescador.

Como resulta lógico, el pescador deberá mantenerse atento, listo para volver a poner el freno del carrete si así se requiere ante una escapada de la pieza.

Acto seguido, es muy importante que el pescador dé espacio al ganchero, el pescador debe retirarse para atrás y dejar libre la cubierta. La punta de la caña deberá estar ligeramente levantada, pero nunca vertical u horizontal. Una caña vertical puede propiciar que la línea se enrede en la punta de la caña y se rompa ante una súbita carrera del pez y una caña en posición horizontal puede estorbar en la operación.

Quitando las actividades antes enunciadas, el pescador ha terminado su labor y debe limitarse a no estorbar las maniobras.

Por su parte, el ganchero y el capitán de la embarcación deben observar las siguientes conductas:

Lo más importante es no sacar la cabeza del pez del agua ya que ello le genera pánico y provoca nuevas corridas. La operación de gancheo deberá hacerse a un costado de la embarcación, a babor o a estribor, pero nunca por la popa y ello es debido a que en tal lugar esta el motor que, por regla, deberá estar en marcha, ya que es muy importante que el capitán este participando de la operación de gancheo para mover la embarcación constantemente para evitar que el pez se esconda bajo la misma y una operación de gancheo e izada por la popa puede generar ruptura de la línea con la propela o mutilación de la pieza.

Esta es una conducta poco observada en la práctica, pero que le es propia a los expertos y debe ponerse en práctica, la embarcación es una herramienta más en el gancheo que debe usarse en ayuda del ganchero para facilitarle la operación, evitando que el necio pez se meta bajo la embarcación porque esto es fuente de ruptura de la línea.

El pez que se encuentra a un costado de la embarcación está cansado y asustado, razón por la que no debe provocarse su pánico que sólo actuará en nuestra contra.

La operación de gancheo debe procurarse hacerse con el vientre del pez viendo hacia afuera de la embarcación, dado que la carne del lomo brinda un mejor punto de sujeción que la carne del abdomen, pero como esto es, por naturaleza, muy difícil, no debemos procurar demasiado esta forma de gancheo.

El gancho deberá penetrar al pez por la mitad, tal vez un poco cargado hacia el frente, pero nunca por la cabeza y mucho menos por la cola. Las razones de lo antes dicho son claras.

Cuando se gancho un pez por la mitad de su cuerpo, la izada será más sencilla al tener adecuadamente distribuido el peso del ejemplar enterrado en el gancho, lo que no ocurre si se le engancha por la cola o por la cabeza. Adicionalmente, un gancheo por la cabeza o por la cola permite al pez zacudirse y usar su cuerpo como palanca, lo que puede arrojar el señuelo peligrosamente, puede desgarrar la carne del pez provocando que se suelte (demasiado lastimado para sobrevivir) o puede golpear a alguien o a algo.

Por otro lado, cuando un pez es penetrado por la mitad de su cuerpo, el daño y el dolor que se le generan son tan fuertes que lo dejan inmóvil, evitándose así numerosos problemas y accidentes.

Por ningún motivo debe ganchearse al pez por el abdomen, ya que esta carne con facilidad se desgarra y no brinda un buen punto de sujeción del ejemplar.

JAMÁS, por ningún motivo debe tratarse de realizar el gancheo de arriba hacia abajo debido a las siguientes razones:

1.- El pez verá el gancho que se le aproxima y se asustará.

2.- El ganchero golpeará primero al pez antes de poder clavarle el gancho, con lo cual provocará el pánico y el movimiento frenético del pez.

3.- Cuando usamos el gancho de arriba hacia abajo, tenemos mucho menos fuerza ya que estamos usando como músculos motores al hombro y al antebrazo, en lugar de usar biceps, triceps, espalda y piernas.

4.- Si el agarre del mango del gancho es corto y el mango es largo, el cabo del mango nos estorbará y nos puede golpear.

5.- Al tener contacto con el pez, por la inercia de bajada del gancho, el pez tenderá a girar, con lo que es más sencillo que se zafe del gancho.

Como se aprecia, son muchas las desventajas de tratar de realizar un gancheo de arriba hacia abajo del pez.

En la siguiente imagen vemos un gancheo de un pez de arriba hacia abajo:

Analicemos que esta mal en esta imagen: El pescador esta asomado en lugar de haberse retirado para atrás y el carrete no tiene la bobina libre.

Por otro lado, el ganchero clavo el gancho en la cabeza y como consecuencia vemos como el pez se zacude vigorosamente, con lo que puede arrojar peligrosamente el señuelo y puede escapar.

El ganchero enterró el gancho de arriba hacia abajo, con lo que golpeo al pez y lo hizo girar, y vemos ahora como el gancho tiene un pobre punto de agarre y es muy sencillo que se suelte. El pez esta enganchado de un punto que desde este momento percibimos le da un muy mal soporte al ganchero para subir a bordo al pez. Además, nótese la postura incomoda de los hombros del ganchero, tiene poca fuerza para levantar al pez y lo tendrá que hacer usando los músculos de sus antebrazos.

La anterior imagen es un ejemplo de como NO se debe ganchear un pez y su análisis pone de manifiesto todos los problemas e inconvenientes de este método.

Lo correcto es que el ganchero, desde que se aproxima el pez a la embarcación, debe sumergir el gancho en el agua con la punta apuntando hacia afuera, de esta forma, el pez no verá el gancho en ningún momento y no entrará en pánico.

Con el líder, el ganchero conduce al pez justo por debajo del gancho, el cual sujeta con la mano y apoya el mango en el antebrazo, de esta forma, podrá utilizar los biceps y triceps en el clavado e izada del pez, la espalda para hacer palanca y las piernas para soportar y levantar el gancho. Las ventajas resultan evidentes.

Cuando se tiene el pez justo bajo el gancho, entonces se debe levantar con firmeza el gancho para que penetre la carne del pez por la mitad, procurando en todo caso enterrarlo a la altura de la columna y proceder a sacar al pez del agua e izarlo a bordo.

Cuando se tenga el pez en el interior de la embarcación, la operación del gancheo no ha terminado, el pez debe continuar en el gancho hasta en tanto no se le haya dominado al 100% y ya no represente un riesgo.

Si puede dársele muerte con el garrote mientras el pez continúa enganchado, tal será la opción que deberemos tomar, más esto no es posible la mayor parte de las ocasiones.

NUNCA se sujete al pez por la cola una vez retirado el gancho, esto le da un excelente punto de poyo para chicotear con todo su cuerpo y arrojar o clavar el señuelo en alguien, así mismo, dificultará que se le dé muerte con el garrote.

Si tenemos que desclavar al pez del gancho, esto se hará cuando el pez se encuentre sujeto con un costal sobre su cuerpo y un pie que lo inmovilice o cuando un par de manos enguantadas lo tengan controlado sujetándolo por la cabeza, atrás de las agallas, dejando espacio para que el pez sea garroteado.

Una forma muy buena de controlar al pez es sujetarlo clavándole dos dedos en los ojos, de modo tal que le sumamos los ojos al pez; de esta forma, el dolor que se le causa le impide moverse por completo, el único inconveniente es que así no podremos darle muerte con facilidad.

En esta imagen vemos con claridad una correcta forma de proceder con el gancho, el ganchero lo tenía sumergido en el agua antes de que el pez fuera acercado y vemos como lo proyecta de abajo hacia arriba, de manera que cuando el gancho se clave en el cuerpo de la presa, le será sencillo levantarla sin correr riesgo de que se desclave.

Por otra parte, nótese como el gancho esta siendo dirigido a la parte media del pez, el ganchero está esperando el momento de clavar el gancho que llegará cuando el pez avance un poco más.

En el caso de la anterior imagen, el carrete debe estar sin el freno puesto, muestra de ello es que la caña no se encuentra curvada, por otro lado, el ganchero no está sujetando el líder debido a que el francobordo de la embarcación es alto y no puede hacer esa actividad.

Trataremos de explicar con un par de gráficos la forma correcta en la cual debe ser gancheado un pez.

La imagen de arriba muestra como el gancho debe estar bajo el agua cuando el pez pase por sobre del gancho, de manera tal que únicamente haya de ser subido para el gancheo. Es de observar como el líder se usa para guiar al pez sin que saque la cabeza del agua y como el pez no puede ver el gancho.

En ésta imagen usamos solo la silueta del pez, como si fuera transparente, ello con el objetivo de mostrar el punto correcto en el cual debe procurarse el gancheo, es decir, a la mitad del cuerpo, en el centro y procurando que el peso de la cabeza se equilibre con el de la cola tras el gancheo.

IV.- EL GANCHEO DE PIEZAS MAYORES: Entremos pues a un tema de lo más complicado ya que toma diversidad de vertientes según el pez de que se trate y encontramos diversidad de técnicas empleadas, todas ellas eficaces bajo ciertas condiciones, y ninguna parece mejor que la otra dado que presentan virtudes y defectos que en combinación con la diversidad de circunstancias y comportamientos de los peces hacen compleja su evaluación.

Por ejemplo, los especialistas de pesca de pez vela y marlin blanco prácticamente nunca hacen uso del gancho porque los controlan tomándolos del pico, ellos estiman que si se les penetra con un gancho sólo se les da la oportunidad de usar su poderosa lanza al zacudirse, pero al tomárseles por el pico se les puede controlar sin penetrarlos con gancho alguno.

Parece casi una regla que para el gancheo de grandes peces es necesario el uso del gancho desarticulable, aun cuando existen su excepciones.

Así mismo, los expertos en el gancheo de marlins de tallas superiores sostienen que el proceso debe hacerse de arriba hacia abajo, para asegurar un enganche por el morro del animal, que es el punto que brinda mayor agarre al gancho. Ganchear a un gran marlin de abajo hacia arriba, consideran, es un grave error que provoca que el pez sacuda su poderosa lanza y pueda causar graves daños, cuestión que se minimiza al ganchearlo de la parte del lomo. Además, consideran que el gancheo de abajo hacia arriba en un animal tan ancho puede provocar que se penetren sus vísceras y se desgarre el animal.

Los expertos en la pesca de grandes tiburones recomiendan el gancheo por la boca del animal o el lazado de su cola previo al gancheo (sobre todo en tratándose de la pesca del tiburón zorro dicen los especialistas). La forma del cuerpo del tiburón que rara vez se le puede hacer nadar de lado obliga a que la operación del gancheo no pueda hacerse de forma convencional. Con estos animales, como una excepción a la regla general, el que controla el líder debe hacer emerger la cabeza del animal a fin de permitir el gancheo por la boca, cosa que en cualquier otra especie estaría contraindicada.

Quienes ganchean grandes mantarrayas lo hacen normalmente por arriba, tratando de agarrar la carne del lomo y no de atravesar a la presa, cosa que en otras especies es contraindicada.

El gran Pacific Halibut tiene también una forma especial de ser gancheado y lazado de la cola que resulta altamente especializada y que sólo es aplicable a esta especie ya que los lenguados de tallas menores no la requieren.

Los gancheros expertos en el atún parecen privilegiar el uso de multitud de ganchos normales, o el gancheo con equipo desarticulable por el lomo, para asegurar la parte trasera de la cabeza del coloso. Y no puedo omitir mencionar que existe una técnica combinada del uso de la cuerda y el gancho de forma simultanea para levantar la cola y cabeza del pez del agua al unísono y poder darle muerte rápidamente; técnica que parece sólo ser apropiada con animales de tallas medias dado que los grandes colosos con su poder hacen imposible tal práctica.

Así pues, describir el gancheo de especies mayores no es tarea sencilla ya que dependerá del pez que se está buscando, el equipo disponible, las características de la barca y la talla misma del animal.

En los lugares que se frecuenta la pesca de gigantes se tiene adaptaciones especiales de las embarcaciones o equipos especializados como mástiles y grúas para la izada entre otros.

No obstante todas las consideraciones antes hechas, no falta aquel ejemplar inesperado que en un viaje no planeado para buscar colosos, muerde nuestro anzuelo y tenemos que lidiar con el, en esas circunstancias, una forma genérica de proceder al gancheo debe ponerse en práctica.

En estas ocasiones es muy importante contar con un gancho desarticulable para la operación porque los grandes animales poseen una fuerza tal que con facilidad pueden generar accidentes.

Cuando el líder toca la punta de la caña y se encuentra sujeto por el ayudante de cubierta, el pescador debe poner el carrete con la bobina libre y si está en una silla de combate debe permanecer en su lugar listo para poner el freno del carrete si la pieza escapa.

Es conveniente que el respaldo de la silla de combate se regrese a su posición vertical para evitar estorbos en cubierta y esta situación se convierte en un deber imperioso con sillas de combate montadas a la francesa, es decir, sobre la popa.

La persona que maneja el líder no podrá ser la misma que utiliza el gancho y la intervención activa del capitán resulta crucial.

La cuerda del gancho deberá estar asegurada a una cornafusta de la embarcación y nunca al cuerpo de ningún tripulante. Un método aun más eficaz de asegurar la soga del gancho desarticulable es la de correr una segunda soga entre las dos cornafustas de popa y con una jareta asegurar la cuerda del gancho a la parte central de la soga que está entre las cornafustas de popa. Esta fórmula hace muy seguro el control del animal después del gancheo y permite una gran movilidad.

Al parecer, aun cuando no es lo recomendable en el uso del gancho rígido con especies menores, tratándose de especies de gran talla, parece haber consenso en que el gancheo debe hacerse de arriba hacia abajo, procurando tomar el lomo de la bestia y atravesarlo. Aun así, si el diámetro de la garganta del gancho permite el gancheo de abajo hacia arriba penetrando la parte media del cuerpo del animal a la altura inmediata anterior a la cabeza, entonces se evitará que el pez se espante al ver el gancho.

Inmediatamente después de que el gancho penetre a fondo la carne del animal, debe liberarse el mango para dar libre movimiento al gancho encajado y permitir al pez que se aleje un poco, haciendo así menos peligrosos sus estertores. No obstante, quien sujeta el líder debe continuar ejerciendo cierta presión para que las sacudidas no sean descontroladas y mantener sujeción sobre el pez en el improbable caso de que el gancho se suelte.

Hundido el gancho, debe esperarse un poco a que el pez se desangre y debilite para poder proceder a traerlo al bote, no se le debe forzar demasiado ni antes de que se diezme sensiblemente.

Si se cuenta con un segundo gancho, sea o no desarticulable, este deberá estar a la mano para ayudar en la izada a bordo del animal de ser necesario.

Igualmente es conveniente tener una soga de entre 10 y 12 metros de longitud total con una jareta en uno de sus extremos para poder así hacer una lazada de cola cuando el animal haya sido vencido.

La presa debe acercarse a la embarcación haciendo uso de la cuerda del gancho más que la del líder y una vez que se tiene cerca al animal debe proceder a dársele muerte lo antes posible, lo que deberá ser hecho enterrando un cuchillo en la base de su cabeza y girarlo para destrozar su cerebro; de no ser esta opción viable, se puede garrotear al animal, cosa que debe hacerse con prestanza y fuerza, descargando en repetidas ocasiones el garrote sobre la base de la cabeza del animal.

Existe una herramienta llamada “brain crusher” que sirve para destrozar el cerebro del animal con un sólo impacto y que es muy usado con los atunes de grandes tallas.

Cuando el pez se encuentre sin vida y tengamos tal certeza, podemos proceder a su izada a bordo. Los especialistas en la pesca del tiburón recomiendan no subir los grandes ejemplares a la embarcación dada la tendencia de estos a “revivir” en los momentos más inoportunos, recomiendan mejor atarlo a un costado de la embarcación y encaminarse a puerto.

Si se trata de un gran marlin, su izada a bordo se realizará atando el cuerpo del animal y subiendo entre toda la tripulación su cabeza al borde de la embarcación, para acto seguido tirar de su pico y de las cuerdas correspondientes hacia adentro, obligando así a entrar al animal. Debe tenerse mucho cuidado ya que cuando el peso del pez se encuentre más inclinado hacia adentro, el pescado se precipitará al interior de la embarcación con violencia pudiendo lesionar a alguien.

Si se trata de un atún u otro espécimen diverso a los tiburones y a los grandes picudos, se puede proceder atando a la cola del animal una soga y haciéndole un pase por la cornafusta de popa para luego asegurar a otra cornafusta lateral la cuerda del gancho. Posteriormente, usando como polea la cornafusta, todos los miembros de la tripulación tiran de la cuerda del gancho para elevar la cabeza del animal un poco y se asegura la cuerda con un nudo para repetir la operación elevando ahora la cola un poco y regresar a la cuerda de la cabeza así, sucesivamente, hasta poder tener al cuerpo del animal al borde de la embarcación y poder meterlo a la misma. Nuevamente, debe tenerse especial cuidado ya que cuando el peso del pez se encuentra inclinado al interior, el pez se precipitará adentro con fuerza, pudiendo ocasionar accidentes.

Sea cual sea el método utilizado, debe darse prioridad a la seguridad de la tripulación y vale más dejar ir un pez si no se tienen los elementos ni las condiciones para un gancheo seguro y una segura izada a bordo.

En toda operación de gancheo lo más importante es que todos sepan lo que deben hacer, que la cubierta se encuentre libre de obstáculos, que el ganchero actúe con seguridad y firmeza y que se trabaje en equipo, incluyendo por supuesto al capitán del navío.

Debe recordarse que los titubeos y la indecisión provocan más accidentes que la torpeza misma.

La pesca es una hermosa actividad que debe ser practicada con conocimiento y seguridad ya que, como todas las actividades o deportes que se realizan en la naturaleza, los imprevistos pueden resultar en accidentes indeseables, por lo que la pesca debe ser siempre tomada muy en serio y la operación del gancheo debe verse como un momento crucial y peligroso que debemos tener bajo control todo el tiempo.

Por último, expongo una imagen de los maestros del gancheo a nivel mundial, los skipers de los Long Range Party Boats que son barcos colectivos de pesca deportiva que salen de San Diego y pescan aguas de Baja California México en busca de dorados, wahoos, albacoras, marlins y muy especialmente, del gigantesco atún de aleta amarilla que es uno de los más formidables adversarios del mar.

 

 

 

 
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