Es por la razón antes expuesta que
muchos pescadores experimentados llevan consigo carnada viva (sardinas,
anchovetas, caballitos
y otros semejantes), para que tan pronto obtienen una picada de un dorado
y ponen el bote en punto muerto, un pescador se aboque a la caña que ha
prendido mientras el otro “ceba” el agua a intervalos regulares con
pececilos vivos, intercalando sus lances de pececillos (a una misma zona)
con el casteo de un artificial para provocar la picada (regularmente una
cucharilla ondulante de la talla de la carnada que se está arrojando al
agua). Quienes practican la técnica antes referida son consistentemente
quienes obtienen los mejores resultados, con grandes piezas cobradas y más
ejemplares que los demás. Pero debo disculpar mi proceder desordenado que
me ha llevado ya a hablar de la pesca y de técnicas de pesca cuando aun
estoy en lo tocante a la localización del animal, es solo que es aquí
donde resulta idóneo hablar de este estilo de pesca, pues sale a colación
con el hecho de que el dorado nunca anda solo.
No debo dejar de anotar que el
dorado es un animal que en ocasiones delata su presencia por sus saltos
fuera del agua, que en ocasiones utiliza para emboscar a sus presas sin
ser visto. Jamás olvidaré una ocasión en que troleabamos en Guayabitos,
en la costa nayarita por allá del mes de diciembre de uno de tantos años
en los que pesque en mi infancia, en el que mientras troleabamos plumas
barracuda en colores azul y rojo (conocidos en aquella época y lugar como
los colores para el dorado), un dorado de pronto salió a sotavento fuera
del agua a unos 100 metros de distancia o algo más y comenzó a nadar en
lateral directo hacia nuestras muestras dando un brinco y repitiéndolo
tan pronto tocaba el agua hasta que alcanzó la muestra exterior y picó.
Otras veces y no con poca
frecuencia he encontrado dorados en los márgenes exteriores de cardúmenes
de atún y de bonitos y por lo regular suelen ser ejemplares grandes.
Así pues y a resumidas cuentas,
queda patente que el dorado se pesca en aguas limpias y templadas, en
corrientes marinas de entre los 20 y 30 grados centígrados, es decir, en
la maravillosa agua azul.
Pasemos ahora a hablar de la pesca
de esta magnifica criatura, en el entendido que de antemano me disculpo
por tener que abordar el tema de una forma algo desordenada, pues aun
cuando trataré de primero hablar del troleo con señuelos, luego del
troleo con carnada, luego del casteo, y luego de otras técnicas, haré
disgreciones de unas técnicas a otras cuando estime que con ello puedo
brindar al lector un consejo útil en su pesca. Diré además que lo
expresado en estas próximas líneas se circunscribe al limitado
conocimiento del que plasma las letras y a su experiencia, sin que me base
en escrito alguno, por lo que pido se dispensen las omisiones y torpezas
que en su caso pueda cometer.
II.-
Las técnicas de pesca del Dorado.
1.-
El Troleo con señuelos: para abordar este tópico
tendré que dividir a su vez este rubro en 4, primeramente hablaré de la
pesca con hard baits o señuelos duros, luego hablaré del troleo con
plumas (entiéndase por plumas todo señuelo que consta de una cabeza con
un faldón o material de arrastre que oculta los anzuelos), luego seguiré
hablando de algo que ha surgido a últimas fechas y que es el troleo con
soft baits o vinilos suaves, para culminar con el troleo con carnadas
mueras y vivas, en el entendido de que nada obsta para hacer un troleo
mixto y con ello incurriré nuevamente en algún desorden en la metodología
propuesta.
1.1.- El troleo con hard baits o señuelos
duros: Tradicionalmente, en las aguas que yo aprendí a pescar este pez,
si se usaban hard baits se decía que íbamos a “curricanear” o a “Rapalear”,
lo que implicaba el uso de tacos con paleta frontal que se conocen acá
como “curricanes” o como Rapalas, en una clara alusión al uso del
Rapala Magnum CD 18, que fue (y es) el señuelo entonces más usado junto
con el Bomber long A magnum que acogía para estos efectos el nombre de
Rapala. Los colores más socorridos eran el Blue Mackerel, el Fire Tiger,
el Green Mackerel y el blanco con cabeza roja, pero siempre hubo (y hay)
la disputa de los dos mejores entre el azul y el verde.
Hoy en día, se utilizan también
todos los señuelos de otras marcas como el MirrO´lure Yo-Zuri y otros y
aun cuando el azul y el verde siguen siendo favoritos, el uso del blanco,
el morado y otros se ha extendido y diré de paso que un color que ha
entrado en moda (sobre todo en la temporada del 1999 en las costas de la
Baja California y San Diego) es el color dorado, es decir, señuelos que
tienen específicamente los mismos colores que el propio dorado y que han
demostrado ser muy atractivos para este pez.
La razón por la cual todos estos
señuelos son efectivos es clara, el dorado come de todo, gusta del de los
colores del dorado se dice, porque es un conocido caníbal y gusta del
azul porque tal es el color de su presa predilecta: El pez volador.
Las tallas de los señuelos son
variables, pero el CD 18 y el CD 20 son los más usados.
Ahora bien, circunscribir los señuelos
para el dorado a los antes citados sería absurdo, pues hoy en día hay
otras opciones del mercado bastante buenas y les menciono algunos de los más
empleados y de los predilectos.
Aun cuando por lo general el dorado
nada en superficie o cerca de esta, usar un señuelo de gran fondo en el
spread nunca está de más y para esos efectos nadie vence a los Manns
Strech, que son reyes en esas cuestiones. Usarlos cuando el dorado no se
delata o no se ven sus signos suele ser buena idea si troleamos un área
conocida como productora de estos animales, pero si habremos de cubrir
grandes superficies de agua no los recomiendo, pues obligan a manejar
velocidades bajas.
Primero que nada debo decir que
para el troleo algo lento, se usa mucho el Super Trap, de la Bill Lewis,
que en color azul es muy efectivo. Otro señuelo usado, pero este para el
troleo de alta velocidad es el Invader, que es en realidad un runner metálico
muy pesado diseñado para el wahoo que ha mostrado grandes cualidades en
la pesca del dorado a condición de no ser demasiado grande. La bonita de
Yo-Zuri, principalmente en color de blue mackerel es extraordinario a
condición de que sea en la talla más pequeña (las tallas mayores
parecen ser demasiado para la boca del dorado) y por supuesto la bonita de
Braid en los colores del dorado y talla pequeña es otra favorita (Tallas
5 3/8 ó 6 3/4).
Tal vez el señuelo más eficaz
para el cobro del dorado al troleo de velocidad es el Cedar Plug, en
cualquiera de sus tallas y colores (tallas 6´ u 8´), pero debiéndose
preferir el color natural o aquel que imita los colores del dorado. Este
señuelo se pesca normalmente troleándolo en patrones mixtos, junto con
plumas que suelen ponerse a mayor distancia que el Cedar Plug. Si tuviera
yo que mencionar el hard bait más eficaz, muy posiblemente mi elección
giraría en torno al Cedar Plug.
Para el troleo de alta velocidad
también se puede utilizar el Ranger, usándose a una velocidad y
distancia tales que hagan que el señuelo trabaje en superficie, fuera del
agua y apenas tocándola entre salto y salto, con o lo que se logra imitar
el alimento predilecto del dorado, el pez volador.
Para saber el número de señuelos
a arrastrar, sus combinaciones, distancias y demás, remito al lector al
escrito sobre el troleo que obra ya en la página.
Los antes enunciados son los más
socorridos hard baits usados en el troleo en busca del dorado, pero he de
decir que, como en la pesca del dorado hay que cubrir grandes distancias,
la mayoría de los que buscan esta especie, solo usan los modelos propios
para el troleo de velocidad, o colocan estos señuelos cuando pretenden
pescar “lo que salga”, pero tienen en mente el dorado, o en aquellos
casos en que tienen un área localizada que es productiva y atrae
consistentemente concentraciones o corridas de dorados (como un bajo o
acantilado). Por otro lado, los hard baits usados para el troleo de
velocidad como el Invader, la Bonita, el Cedar Plug y el Ranger se usan
principalmente en patrones mixtos, en los que se presentan plumas y estos
señuelos.
Pasare ahora a hablar del troleo
con plumas.
1.2.- El Troleo con plumas: Primero
que nada diré que por plumas se entiende como ya dije, todos los señuelos
con faldones o material de arrastre que en otras latitudes se les conoce
como Konaheads o sencillamente como lures y que en México cobran la
acepción genérica de “Plumas” porque fue el primer material de
arrastre conocido para este tipo de señuelos.
En mis comienzos, las plumas más
usadas eran las barracuda (marca hoy día extinta) y siempre hubo pugna
familiar por cual era mejor, si la azul con blanco o la roja con blanco,
la blanca, la verde con blanco y la verde con amarillo pasaban francamente
a un segundo plano.
Hoy en día, tal vez los señuelos
más usados sean los Tuna Clones, los Zucers, Dolphin Candy, los Tuna
Tango, los Dolphin Delights y los Boone entre otros, pero señuelos como
los Alien Lures con material de arrastre de Myar, los Iland lures en
morado con negro o con blanco tipo bullets (Ilander), pushers (Sea Star),
y jets en tubo pequeños (Sailure) son mis favoritos, sin menospreciar los
Boone, los C & H, los Mold Craft y otros excelentes.
Les presento fotos de algunos de
los señuelos antes mencionados para facilitarles su ubicación y búsqueda
en el mercado:
De arriba debajo de izquierda a
derecha tenemos: 1.- Alien Lure Myliar de la C & H en su mejor color,
un verdadero señuelo para el dorado que es excelente para troleo con
equipo ligero, 2.- El Seasercher de la Iland Lures, un clásico entre clásicos
en un color muy productivo, 3.- El Sailure de la Iland, otro gran señuelo
con forma de tubo, 4.- El Iland Seastar que es un tipo Plunger, 5.- El
Iland Seastar, un pusher que es de todos mi favorito de entre los Iland,
6.- Las clásicas plumas Zucers, que son los más conocidos y populares señuelos
para la pesca del dorado, 7.- Los Tuna Clones, muy comerciales y efectivos,
8.- Tuna Witch, el color azul imita a un ballyhoo y es preferido para la
pesca de grandes dorados y 9.- El C&H dolphin pacage, que contiene
varios señuelos especiales para el dorado como son los Dolphin Delight,
los Cedar Plugs entre otros.
La condición para que el señuelo
sea bueno es que no sea demasiado grande, modelos de entre 5 y 8 pulgadas
son los ideales, mas grandes y será poco lo que agarramos, más chicos y
agarraremos otros peces antes que el dorado.
En definitiva yo tengo la impresión
de que, como se trolean mucho más rápido que los hard baits en su mayoría
(exceptúo runners y cedar plugs), el color no es tan importante y es
cuestión más bien de preferencias. De cualquier forma, yo procuro echar
colores de la tonalidad del cielo (obscuros con cielo oscuro y claros con
cielo claro) y meto siempre en mi spread alguno exótico ya sea rosa,
verde o de otro color semejante con material de arrastre de Myar, pues
creo firmemente que en ocasiones esto muestra en nuestro spread a un
ejemplar enfermo o vulnerable y por ello produce consistentemente animales
este señuelo dispar al resto.
En muchos pescadores está muy
arraigada la idea de que las plumas color oro o doradas son lo mejor para
el dorado y ciertamente son afectivas, pero considero que más bien será
principio rector el tono del cielo y no olvidemos que el agua no importa
porque buscaremos al dorado en el agua azul siempre y en aguas claras.
La configuración de los anzuelos,
por la talla de los señuelos, suele consistir sencillamente de un solo
anzuelo, aunque los hay que usan configuraciones dobles. Diré una
experiencia chistosa e inexplicable por medio diverso de la mala fortuna.
Un día de troleo arrastrábamos varios señuelos, uno de los cuales era
un Ilander Pusher con anzuelos dobles en configuración de 90° y recién
afilados como nunca. El señuelo logró levantar un dorado bastante bueno,
que tan pronto brincó arrojó el señuelo en su sacudida de cabeza,
cuestión que nos dejó estupefactos a todos, pues parecía imposible que
un pez que mordiera ese señuelo e hiciera chillar el carrete pudiera
deshacerse de él. Tómenlo solo como una historia, pues aun confío más
en esas configuraciones de anzuelos.
La generalidad de las veces se
combinan los señuelos de este tipo con algún hard bait que aguante la
alta velocidad como ya dije y ello es con el objeto de minimizar enredos,
y casi siempre se busca colocar los hard baits cerca de popa y las plumas
algo más alejadas.
No dudo que el uso de dassy chains,
exitadores y demás ayude mucho a levantar dorados, pero yo prefiero no
usar exitadores en exceso y ser más bien parco en este sentido, pues un
excitador grande puede ser visto como rival más que como comida y
demasiado señuelo en el agua no lo veo necesario, aunque reconozco que
puedo equivocarme al respecto.
Tampoco veo la necesidad del uso de
señuelos lastrados, pues el dorado suele frecuentar capas superiores de
agua. Sin embargo, cuando los animales no se delatan en superficie y
troleamos, gusto de colocar un planner para que sirva de profundizador
frente a una pluma tipo bullet y manejarla a una profundidad más bien
moderada y aunque no con frecuencia, si llegan a levantar dorados que
nadan algo fondeados (abajeños), y debo reconocer que las más de las
veces prenden otras especies inesperadas (cosa bastante agradable en todo
caso).
No suelo colocar configuraciones de
spreads demasiado complejas o con demasiadas muestras y seguramente parte
del hecho se motiva en la necesidad de cubrir mucho agua en poco tiempo,
cosa que se complica severamente con configuraciones complejas, o también
algo tenga que ver el hecho de que guardo esas configuraciones para
aquellas especies algo menos cooperativas.
Creo que poco más les puedo decir
del uso de las plumas, salvo que es mi predilecto para buscar al dorado y
creo que es el más eficaz por permitir cubrir mucho agua en lo que
encontramos evidencia clara de su presencia.
1.3.- El troleo con soft baits:
Surge recientemente con los Calcuta Bullyhoo, y se ha extendido con otros
vinilos que imitan al ballyhoo principalmente. Poco abordaré el tema,
porque su uso es igual a aquel de las carnadas muertas que abordaré con
posterioridad, con la única diferencia que el tiempo a esperar para el
clavado del anzuelo será breve.
He escuchado muy buenos comentarios
de un vinilo en particular, el Yo-Zuri Fly Fish, que es una imitación del
pez volador, alimento predilecto del dorado como ya dije y cuyas
“alas” sirven para regular la profundidad del desempeño de este señuelo.
Se dice que es extraordinario para estos efectos y se habla muy bien de él,
pero nada tengo que aportar a esta fecha al respecto, pues no lo he usado
y ello principalmente por su elevado costo, que a mi parecer no se
justifica en un vinilo que cualquier pez te despedaza a las primeras de
cambio.
No debo omitir hablar de que, en mi
opinión, la forma más eficiente de pescar con vinilos de este tipo es usándolos
bajo plumas, (o para el bait & switch) es decir, colocándoles una
puma al frente que cubra cuando menos la cabeza y parte de su cuerpo pero
que permita exhibir sus colas. Advierto sin embargo que se deberán buscar
plumas de un tamaño moderado para que la talla total del engaño no
resulte excesiva.
1.4.- El troleo con carnada muerta
y viva: De la carnada viva poco hablaré, pues se ha dicho ya que lo que
se busca es cubrir mucha área y la carnada viva implica cubrir poca área.
Se usa para el dorado principalmente en dos situaciones, la pesca con
papalote que yo jamás he practicado y que por ello solo anoto y la pesca
a la vista, que se usa cuando se tiene a la vista un objeto flotante en el
agua azul y se trolea lentamente con carnada viva a su alrededor para
enloquecer a los dorados que se lanzan como maniáticos sobre la
presentación. En lo personal poco lo he frecuentado este método, pues no
lo veo necesario y más bien algo abusivo (salvo por las hermosas picadas
que deja presenciar) y prefiero más bien arrojar señuelos cuando veo
estas circunstancias propias para el uso de carnada viva, pero más
propias en mi opinión para el casteo.
El troleo con carnada muerta sin
embargo, es muy socorrido en muchas localidades por su eficacia y porque
suele atraer otras especies de interés.
Se usa de todo, pero lo más común
es usar el ballyhoo en el Atlántico, macarelas y caballitos en el norte
de las Baja californias, lisas en el resto del Pacífico y se muy bien que
en muchas latitudes se emplea el calamar (Sudamérica) y la sepia
(Principalmente en España).
El principio es uno y el mismo,
prepara la candada para ser troleada a velocidades que van de moderadas a
algo rápidas y por ello se prefiere el uso de plumas mientras se llega a
zonas donde los dorados se delatan o áreas conocidas como de alta
productividad.
Busquen siempre que sus carnadas no
sean demasiado grandes (si pretenden solo dorados) y pueden bien cubrir
sus cabezas con plumas como en el caso anotado con anterioridad al hablar
de los soft baits. Si proceden de tal forma, las carnadas durarán más
tiempo en buenas condiciones.
La parte primordial de comprender
para ser eficaces en esta pesca es entender que la picada del dorado a
estas presentaciones no es franca. Suelen morder suavemente y en ese
momento habremos de apagar el motor y si tenemos la caña en mano, liberar
la bobina para dejar que el animal coma. Si procedemos avanzando es muy
posible que le saquemos la carnada del hocico al animal y le creemos
suspicacias.
Cuando el dorado come carnadas, las
más de las ocasiones muerde y sigue el impulso avanzando al frente
mientras mordisquea su presa. Si clavamos precipitadamente, lo más
probable es que le saquemos de hocico la carnada y si sencillamente
cobramos como si trajéramos un señuelo, el pez, lejos de dar pelea se
acercará dócil a la embarcación, pues no ve peligro y al sentirse
demasiado cerca, si algo lo espanta, escupirá y se irá.
Recuerdo una ocasión en que mi
padre troleaba una lisa y un gran dorado mordió. Mi padre de inmediato,
por la falta de costumbre de usar estas muestras, comenzó a cobrar línea
y el animal sin temor alguno fue acercado sin dar pelea justo a lado de la
lancha, en donde mi hermano, tomó el líder con su mano y de un jalón
subió aquel dorado a bordo. Fue con el jalón de mi hermano que el dorado
fue clavado y cuando el animal reaccionó, ya estaba en cubierta. Pero ahí
empezó lo bueno, como no había luchado y estaba entero, se revolcó de
un lado a otro arrimando tremenda paliza al lanchero y a mi hermano,
quienes tuvieron que arrojarle un costal mojado para luego aventarse sobre
el animal y aporrearlo, pero para entonces, ambos tenían sus pantorrillas
llenas de cortadas hechas por la cola del animal que cual látigo les había
abierto sendas heridas.
Por lo antes expresado es que
quienes usan carnadas, deben dar de comer al dorado tras la picada. Con el
dorado no ocurre tanto como con otras especies que si siente la tracción
de la línea de inmediato suelte la muestra, por lo que no es necesario
que se traiga la bobina abierta para liberar la tensión de inmediato y
bastará estar atento para liberarla tan pronto se delate la picada.
Al pez hay que darle de comer, unos
5 segundos suelen ser bastantes y suficientes, pero la verdad pura y llana
es que no hay reglas, pues hay dorados cuya picada es muy violente y de
inmediato quedan clavados y hay otros que deben comer un buen rato. La única
regla parece ser que entre más grande sea la carnada, más tiempo debemos
dar al animal para que coma.
Una vez que sentimos que el animal
da la vuelta o se retira tras la picada, o cuando sencillamente sentimos
que es tiempo, procederemos a clavar el anzuelo con un movimiento fuerte y
amplio que repetiremos en un par de ocasiones y listo, a pelear.
No dar al
animal el tiempo suficiente para que coma implica casi invariablemente
sacarle el bocado de la boca y perder la pieza, no obstante, si fallamos,
podemos de inmediato volver a abrir la bobina y esperar que el dorado sea
lo suficientemente voraz para darse la vuelta y volver a atacar el engaño,
cosa que no ocurre con mucha frecuencia, pero que de todos modos debemos
procurar.
