LOS CHALECOS
SALVAVIDAS
Escrito original por:
MBA José Manuel López Pinto
Uno de los accesorios necesarios para cuidar de la vida de quienes se
encuentran cerca o en un cuerpo de agua se conoce como chaleco salvavidas;
este implemento tiene la característica de hacer que un ser humano se
mantenga a flote cuando ha caído en el agua y en muchos casos le protege
contra algún mal golpe.
Los chalecos salvavidas tienen una serie mínima de estándares en la
construcción y niveles de flotabilidad; siendo la base para la protección
de la persona que este implemento se encuentre puesto en el momento en que
se da la emergencia.
Los chalecos tienen una descripción que se conoce como PFD (Personal
Floatation Device) que significa Dispositivo de Flotabilidad Personal;
esto es su capacidad de flotación en el agua.
El grado de PFD determina la capacidad de flotabilidad y las condiciones
en que un chaleco salvavidas debe usarse sin embargo la recomendación del
fabricante es que siempre un chaleco debe ser probado por el individuo en
una piscina para determinar que funciona adecuadamente, aunque en las
especificaciones se ve el tamaño recomendado la prueba de fuego es en el
agua allí debe servirle a usted adecuadamente.
Los chalecos salvavidas tienen un tiempo de uso variable y su capacidad
de flotar reacciona con el tiempo perdiéndose la misma provocada por el
calor (rayos del sol), y el daño normal por uso.
Por tanto la mejor recomendación es este sentido es siempre probar su
chaleco antes de ir de pesca, pudiese ser que un chaleco en aparenta buen
estado no le proteja y se vaya al fondo sin mayores contemplaciones.
Se ha observado que en muchos casos la negligencia por parte de las
personas hace que un objeto tan eficiente como lo es el chaleco salvavidas
sea simplemente un artículo inservible ya que sus condiciones son
simplemente desastrosas encontrándose chalecos, viejos, rotos y
desgastados.
Como regla siempre su chaleco debe
estar en buenas condiciones y su recambio debe ser periódico.
Cuando un pescador cae al agua lo
primero es tener calma, en primera instancia buscar donde asirse, si es
posible y las aguas están calmas puede optar por tratar de llegar a la
orilla mas cercana.
En caso de aguas turbulentas, manténgase
sereno, cerca de la embarcación hasta que llegue la ayuda, el chaleco no
le protegerá de las olas.
En caso de caer en un río permita
que la corriente lo desplace hacia aguas menos rápidas y realice un
intento de salir a la orilla mas cercana.
Los tipos de PFD:
Tipo PFD I
Es el chaleco salvavidas de mayor
flotabilidad es especialmente recomendado para utilizar en aguas abiertas
(lagos, Mar), en donde las condiciones de rescate pueden durar horas o
días.
El PFD I viene en dos presentaciones una para adultos con una flotabilidad
de al menos 22 libras y otra para niños de 11 libras de flotabilidad.
Tipo PFD
II
Es el chaleco recomendado para
utilizar cerca de la costa está diseñado para aguas calmas y en donde
hay gran posibilidad de ser rescatados con prontitud. El
modelo para adultos tiene una flotabilidad de 15.5 libras y el de
niños en dos categorías de 11 libras y 7 libras.
Tipo PFD
III
Es el chaleco recomendado para
aguas calmas en donde se producirá un pronto rescate.
El PFD III tiene las mismas características de flotabilidad del
PFD II. Con la única diferencia de que no hace rotar a la persona en
posición cara arriba.
Tipo IV
Es el
salvavidas para aguas a calmas interiores donde siempre la ayuda
está presente inmediatamente. El PFD IV corresponde a aros salvavidas,
colchones.
Tipo V
Este salvavidas es para usos
especiales encontrándose por ejemplo con características antihipotermia.
Son muy utilizados en la industria para usos industriales.
PWC (Personal
Water Craft) se traduce como destreza personal en el agua y son
recomendados para resistir un nivel X de impacto para lo cual están
debidamente marcados como la resistencia del chaleco a los impactos, esto
no implica que la persona no puede sufrir daños ante un impacto masivo.
Son recomendados para esquiadores y personas que realizan deportes acuáticos
extremos.
Ante todo el respeto a los cuerpos
de agua es lo fundamental, recordando que somos una especie terrestre con
alguna capacidad de nadar.
El uso de chalecos salvavidas en
aguas turbulentas proporciona ayuda a la persona pero no le asegura que no
podrá ahogarse, por tanto la precaución es parte vital de la vida de los
pescadores.